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“Así, la respiración se
torna el vehículo de la experiencia espiritual, mediador entre el cuerpo
y la mente...
El resultado mas
importante de la práctica de la concientización del respirar es la
comprensión de que el proceso de respirar es el lazo entre el consciente
y el inconsciente, el material grosero y el material superior, las
funciones volitivas y no volitivas y por eso es la mas perfecta
expresión de la naturaleza de toda vida”.Lama Govinda
Me encontraba en la
búsqueda de una vida espiritual cuando descubrí una técnica de
transformación, interiorización y concientización que me cambió la vida.
Encontré el camino hacia la meditación a través de la respiración:
REBIRTHING en inglés, RENACIMIENTO o Terapia de la Respiración en
español.
Me identifiqué con la
técnica que vengo difundiendo desde hace 15 años en América del Sur, en
diversos países; Brasil, Ecuador, Uruguay y ahora en Argentina.
La respiración es el alimento sutil que nos trae la vida – antes que el
agua, que la comida.
Nos da energía, nos
alimenta trayendo a nuestro cuerpo físico los nutrientes para sanarse,
nos encamina positivamente, hacia la felicidad, si respiramos con
conciencia y buena intención.
La respiración nos
conecta con todo lo que nos rodea . Por su ritmo ella nos conecta con el
pulsar del universo. Ella anima nuestro cuerpo, es el cordón que une al
cuerpo con el espíritu. Respirando sentimos la vida dentro de nosotros,
VIVIMOS.
Al nacer se inicia la
vida independiente, INSPIRANDO: recibiendo el soplo del Espíritu, así
vivimos, permitiendo que la vida fluya dentro de nosotros. Somos uno con
el Todo, con la Vida, la recibimos.
La inhalación se
relaciona con nuestro deseo. Es la manifestación misma del querer, del
ansiar, del esfuerzo, de la voluntad. Cuando se hace abierta, vital, sin
cansancio, sin miedo, esta reflejando un fuerte deseo interior de vida.
Nos sentimos inspirados y acumulamos las energías necesarias para una
vida creativa.
Al morir nos vamos
EXPIRANDO: así nos entregamos, nos aflojamos, dejamos el control.
Devolvemos la vida. Somos nada.
La exhalación se
relaciona con nuestra entrega. Es la manifestación misma de dejarse
llevar, de relajarse. Cuando se hace sin esfuerzo, sin querer controlar,
es porque confiamos en la vida eterna, sin necesidad de acumular, de
apegarse.
De la cualidad de la
respiración depende la calidad de nuestra vida. Volviendo a ser
conscientes de la respiración, de sus poderes, de sus beneficios, nos
tornamos más atentos con nosotros mismos y con la vida que llevamos
dentro. Respirando conscientemente nos tornamos más presentes,
responsables, conscientes y maestros de nosotros mismo. Cuando estamos
inconscientes de nuestra respiración, sobrevivimos, vegetamos en este
gran útero abundante, poderoso, sin disfrutar de sus infinitas
posibilidades.-
Nuestra respiración
cotidiana inconsciente demuestra de manera muy efectiva los bloqueos
emocionales y las limitaciones a nivel de comportamiento y expresión
creativa que nos afectan desde nuestro nacimiento y que se consolidaran
en la infancia.
La falta de atención, de cariño, de amor
que sentimos, la falta de comprensión, de aceptación de lo que éramos,
nos llevó a limitar nuestra potencialidad a lo que los otros, la
familia, la sociedad esperaban y querían de nosotros.
Nuestro universo se condicionó, se limitó
cada vez más, nuestro cuerpo y nuestra respiración, representaciones
vividas de este universo, se contrajeron y creamos resistencias para la
vida.
Se fue la espontaneidad, la entrega, el
impulso a lo desconocido, el placer de vivir, de conocer, de descubrir y
nos tornamos más resistentes, más limitados, más sufridos.
Conéctese con el miedo y sienta su
respiración que va disminuyendo, se bloquea hasta petrificar el cuerpo.-
Conéctese con la alegría y sienta su
expansión, en el cuerpo como en la respiración.
Entonces viene el Renacimiento que utiliza
la respiración consciente como vehículo para disolver esos antiguos
bloqueos y tensiones acumulados y rescatar la alegría de vivir,
espontánea y amorosa, que tanto queremos y sentimos en nuestro corazón.
El Renacimiento trabaja con experiencias
concretas de transformación, lo que da confianza a las personas. Ellas
descubren que la vitalidad, la paz y armonía que tanto buscan , esta
simplemente dentro de si misma y que rescatarlas depende básicamente de
ellas mismas, de la apertura a su potencial respiratorio, pulmonar,
vital.
El Renacimiento es una invitación para
conectarse con su centro original, creativo y afectivo, permitiendo que
sin miedo fluya de nuevo el amor desde lo más profundo del corazón .
Renacer es abrirnos, conectarnos con
nuestro Ser de Luz, es una oportunidad para traspasar los limites del
aislamiento y de la separación y volver a la verdadera naturaleza de
nuestro Ser conectándonos con SER AMOR.
Nírmala Loaec
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