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El alza en el número de casos
confirmados de gripe A (H1N1), que llegó a 226, obligó a que
ayer las autoridades de Salud decretaran la suspensión de clases
durante 12 días en los centros educativos de San Salvador y La
Libertad.
Las universidades de ambos departamentos también frenarán sus
actividades académicas durante siete días.
La medida entró en vigor a partir de ayer, contando 12 días
corridos (tiempo de incubación del virus), y fue avalada por la
cartera de Educación.
Lo anterior evitará que 658,256 alumnos de 1,718 centros
escolares públicos y privados asistan a clases, por lo que
trabajarán guías de estudio en sus casa.
Es precisamente ese sector de la sociedad el que se ha visto más
golpeado por la enfermedad. Fue en una universidad privada donde
inició la propagación del virus.
Luego, estudiantes de un colegio bilingüe que departieron en una
fiesta propagaron la enfermedad, que por el momento contabiliza
a 226 personas contagiadas, 44 casos sospechosos y 285 contactos
bajo vigilancia médica.
A pesar de que la tendencia de casos confirmados pasó de 20 a 31
en un lapso de 48 horas, las autoridades de epidemiología del
Ministerio de Salud todavía no creen necesario extender la
medida de suspensión de clases a todo el país.
“Hay criterios que estamos monitoreando para ver las medidas que
tomamos. No podemos generalizar algo que ahorita está
focalizado”, aseveró Julio Armero, jefe de la Unidad de
Vigilancia de la Salud del ministerio.
En total, son 11 los municipios (sin especificar cuáles) donde
se han concentrado los casos confirmados. En su mayoría son de
niños y jóvenes entre 10 y 19 años. San Salvador y La Libertad
concentran el mayor número de casos confirmados hasta la fecha.
Sin cancelación
A pesar de que la misma ministra de Salud, María Isabel
Rodríguez, indicó que había que evitar asistir a eventos
públicos como conciertos, estos no van a ser suspendidos por
dichas autoridades. Prefirieron recomendar a las personas que
padecen de gripe o enfermedades respiratorias no asistir a
lugares donde hay mucha concentración de personas.
“Nosotros trataremos de ir adecuando las medidas, en forma que
no causen ni pánico nacional, ni afecten importantemente la
economía. Aunque la vida de la gente es más importante que el
aspecto económico”, explicó la titular de Salud.
La posición fue respaldada por consultor de epidemiología de
Organización Panamericana de la Salud, Gerardo de Cosío, quien
afirmó que hay que tomar en cuenta el impacto económico y social
de cada una de las medidas a imponer. “Si nosotros imponemos
medidas de cierres de todos los espectáculos, restaurantes,
etcétera, el impacto social y económico va a ser muy grande”,
apuntó.
Puso como ejemplo la situación de México luego de la emergencia
por el virus H1N1, en donde las pérdidas se calcula en el 10% en
el Producto Interno Bruto de esa nación por el cierre.
Enfatizó que si la pandemia fuera una severidad “grandísima”,
valdría imponer medidas drásticas como se hizo en México, pero
“mientras tanto hay que ir evaluando cada una en su debido
momento y tiempo”.
En cuanto a los partidos de fútbol, el experto de OPS dijo que
la ventaja es que se llevan a cabo en espacios abiertos, donde
circula aire. “Está demostrado que en espacios abiertos como
esos existe, quiero aclarar, la posibilidad de contaminación,
pero se reduce importantemente la contaminación porque hay una
gran circulación de aire en el ambiente y eso se convierte en un
factor protector”, revelaron.
Continúan las medidas
Además del cierre de las instituciones educativas, las
autoridades de Salud aseguraron que han girado órdenes al
personal del Sistema Nacional de Salud para que refuercen las
medidas de atención a personas con enfermedades respiratorias
agudas.
Se tiene previsto asegurar que en las unidades de salud y
clínicas del ISSS estén habilitados espacios físicos adecuados
para la atención de pacientes. Se recomienda que estén aislados
de donde se atienden otras emergencias para evitar contagios.
Asimismo, piden manejar adecuadamente a los pacientes
sospechosos de padecer H1N1. Recomendar el aislamiento, según la
ministra de Salud, es básico para no expandir la enfermedad. |