Lic. Adrián Tucci*
Cuenta la leyenda que la Virgen María estaba amamantando
al niño Jesús y unas gotas de leche se derramaron sobre
un cardo y desde entonces sus hojas crecen manchadas de
blanco.
Lejos de despreciar esta tradición popular sería bueno
considerar que - como todo mito - encierra una verdad
expresada de otra forma.
Hoy en día sabemos, gracias a la investigación
científica, que todas las plantas veneradas en la
Antigüedad y en la Edad Media como mágicas o sagradas
tienen amplias propiedades terapéuticas.
El cardo mariano merece con justicia estar asociado a
una figura venerada, pues tiene el poder de regenerar
las células del hígado.
Dice el Dr. Joseph Pizzurno, fundador de la Universidad
de Bastyr, en el estado de Washington (EE.UU.): "El
cardo mariano posiblemente sea el agente protector
hepático más potente que se conoce. ¡Es tan efectivo,
que en experimentos realizados con ratones, si se
administra cardo mariano a los pocos minutos de ingerir
la mortal Amanita phalloides (un hongo venenoso) la
muerte no sólo es evitada, sino que apenas se encuentra
daño hepático!"
DENOMINACIÓN BOTÁNICA: Silybum Marianum
NOMBRES COMUNES: Cardo Mariano. Cardo Lechal
PROPIEDADES: Protector hepático y reconstituyente de la
célula hepática. Carece en absoluto de toxicidad y de
efectos secundarios.
COMPOSICIÓN QUÍMICA: el principio activo más importante
es la silimarina, una mezcla de tres flavolignanos.
Contiene también principios amargos, resinas y aceites
esenciales.
EL HÍGADO: ESE OBRERO INCANSABLE Y DESCONOCIDO
Trabaja día y noche, no descansa jamás y cumple más de
500 funciones en nuestro organismo, algunas de ellas
todavía mal conocidas.
Transforma las proteínas, las grasas y los azúcares para
que puedan ser utilizados por nuestros órganos y
tejidos.
Elabora la bilis que en parte se almacena en la vesícula
biliar.
Fabrica la hemoglobina y otras sustancias
imprescindibles para la sangre.
Produce la materia prima necesaria para la formación de
los anticuerpos, que son los que eliminan los virus.
Elabora las globulinas, que también participan del
sistema defensivo.
Y como si esto fuera poco, se encarga de neutralizar
toda sustancia tóxica, venenosa, nociva para nuestro
organismo.
SIGNOS DE MALESTAR HEPÁTICO
Maltratado por nuestra forma de vida y generalmente
malinterpretado, nuestro hígado sin embargo da sus
señales.
Contrariamente a lo que se supone, las clásicas
"pataletas" no son de origen hepático sino causadas por
las contracciones excesivas de la vesícula generalmente
por disgustos y tensiones nerviosas.
El hígado no duele, salvo que estemos muy enfermos. Es
más, la mayoría de las personas creen gozar de salud
hepática porque su hepatograma está en los valores
normales. No obstante debemos advertir que los análisis
de rutina sólo revelan que no hay enfermedades serias.
A pesar de todo, hay señales inequívocas de un mal
funcionamiento del hígado: acné, picores, urticarias,
sarpullidos, dolor de cabeza, fatiga, gases, hinchazón,
desórdenes autoinmunes.
VENENOS
Una mala alimentación es de por sí agresiva para el
hígado. Frituras, salsas fritas, fiambres, embutidos,
comida rápida, hamburguesas, salchichas, tabaco y
alcohol obligan a nuestro noble órgano a una cuota extra
de trabajo.
Pero aún en el caso de que nuestra alimentación fuera
más o menos "sana", hoy en día estamos expuestos a
innumerables contaminantes que es una forma de decir
venenos: desde los aditivos de los alimentos hasta el
gas que despiden los escapes de los coches, pasando por
los pesticidas y hormonas presentes en las verduras y en
las carnes.
Somos agredidos por miles de sustancias tóxicas en el
aire, en el agua y en los utensillos y productos de uso
diario. ¡Y todo esto es neutralizado por el hígado!
CUÁNDO TOMAR CARDO MARIANO
Después de haber tomado medicamentos como antibióticos,
que afectan a la flora intestinal y al funcionamiento
hepático o cualquier remedio que se haya tomado más de
dos o tres días.
Acompañando un tratamiento de obesidad o celulitis: pues
ayuda a procesar las toxinas conjuntamente con la grasa.
De este modo contribuye al adelgazamiento.
Para dolores articulares, reuma, ciática, artritis,
artrosis, gota: afecciones en las que se acumulan
toxinas en las articulaciones que deben ser eliminadas
estimulando el buen funcionamiento del riñón y del
hígado.
Cuando hay señales como las que detallamos
anteriormente.
En el tratamiento de enfermedades que destruyen la
célula hepática como hepatitis y cirrosis.
CÓMO TOMARLO
En infusión a razón de una cucharadita de semillas por
cada taza de agua hirviendo. Dejar reposar de 10 a 20
minutos. Tomar tres tazas por día, a la mañana en
ayunas, media hora antes de las comidas y por la noche
antes de ir a dormir.
Una forma práctica es la tintura, se toman 30 gotas en
un poco de agua de dos a tres veces por día.
Después de haberlo conocido, si llega a crecer en su
jardín creo que, lejos de arrancarlo como un yuyo dañino
y espinoso, usted se verá más inclinado a venerarlo,
como hacían los antiguos.
El contenido de este artículo forma parte del curso de
Plantas Medicinales.
* Director del INSTITUTO ARGENTINO DE TERAPIAS NATURALES
Fuente: http://www.verdeynatural.com.ar/cursos-terapias-naturales/es/Notas+y+Articulos/Plantas%20Medicinales/1395/CARDO+MARIANO,+EL+MEJOR+RECONSTITUYENTE+HEPATICO.htm

