|
¿Qué es el Tantra?
Tantra significa literalmente "culto a la Diosa",
sus orígenes se
pierden en la noche de los tiempos. Tantra
es el culto a lo femenino, a la mujer, es el desarrollo de la
sensibilidad, de
la vivencia del amor intensamente sin miedo a perderlo, es transcender
lo
superficial y lo aparente.
La
mujer es la pasión misma, la Shakti,
pero primero tiene que encontrarse a sí misma para después encontrar a
su Shiva interior, su maestro, su
templanza y su Shiva exterior, su
alma gemela. El Tantra será de gran ayuda.
Tantra es una revolución interna, es despojarse de
todas las creencias, moralidades, condicionamientos y prejuicios para
crear el
espacio interno que uno precisa para concebir la verdad infinita y
atemporal.
Desde
ese momento en el que la mente se tambalea y acontece lo que realmente
es,
desde el momento que nos desprendemos de nuestros apegos más profundos,
todo se
convierte en Tantra, que significa
también, tejido. El tejido de la vida que lo une todo y que mágicamente
cobra
tantas formas distintas con esa creatividad infinita.
El Tantra desafía los tabúes, credos y
dogmas impuestos por cualquier religión. Aunque el Tantra
es una rebelión contra los preceptos morales y los dogmas
sociales y religiosos, no enseña ni el libertinaje ni la pornografia,
sino la inteligente observación del ser humano
con todas sus contradicciones y la aceptación de que el cuerpo es tan
divino
como el alma, porque todo proviene de la misma fuente.
Así
pues, para encontrar a Dios no hay que prescindir del sexo, ni de la
celebración,
ni hay que renunciar a la vida. Reprimir el sexo, rechazarlo o
entregarse al
otro extremo, la lujuria, nos aporta inumerables problemas psicológicos
y
espirituales. Más bien, deberíamos, aprender que libertad es muy
diferente a
libertinaje y que el sexo debe estar unido al amor, pues no somos
máquinas
narcisitas.
Por
eso el tántrico celebra la Shakti en
cualquier acto o ceremonia, aprende a amarla y venerarla en el dolor y
en el
placer, en la ganancia y en la pérdida, en el honor y el deshonor, en
la
victoria y en la derrota, en el Ser y el no Ser, pues gracias a ella se
produce
la liberación.
El
Tántrico usa el veneno como medicina y transgrede de el Dharma
rígido de las religiones, burlándolo intencionadamente, para
hallar otra manera de expresión, para lograr una conciencia inafectada,
ecuanimidad, y destruir así, todas sus ataduras. Penetra en el universo
de las
sombras para iluminarlo, se hace consciente de sus defectos y los
transforma en
fines más elevados. Pues Tantra es
sublimación, es transformación, puesto que la misma energía que está en
el
odio, la ira, los celos, la envidia,… se halla también en el amor, la
tolerancia, la generosidad,...
Tantra es rebelión, es asocial pero no antisocial, primero
reconoce ser
esclavo, reconoce cuales son sus ataduras y las rompe para ser libre.
Por eso
quien ha comprendido su verdadera naturaleza no puede ser subyugado a
ninguna
voluntad dogmática ni política ni religiosa. Pero no te equivoques, la
libertad
no existe en el exterior sino en el interior, ¡ten el valor de
encontrarla!
Swami Kurmarajadasa
www.saktismo.com |