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¿Por
qué, en el pasado, las religiones han negado la vida?
El
hombre ha sido explotado en nombre de la religión..., explotado por
sacerdotes y políticos. Los sacerdotes y los políticos están conspirando
contra el hombre. La única forma de explotar al hombre es asustándole.
Cuando el hombre está lleno de miedo, está listo para someterse. Cuando
el hombre está temblando por dentro, pierde la confianza en sí mismo.
Entonces es capaz de creerse cualquier estupidez. No conseguirás que un
hombre
que
tiene confianza en sí mismo se crea ningún disparate.
Tenlo
presente, así es como han explotado al hombre desde hace siglos. Este es
el secreto industrial de las supuestas religiones: asustar al hombre,
hacerle sentirse indigno, hacerle sentir culpable, hacerle sentir como
si estuviera al borde del infierno. ¿Cómo se puede asustar tanto a un
hombre? Esta es la única manera: condenando la vida y todo lo que sea
natural. Condenando el sexo porque es lo esencial de la vida;
condenando el alimento, que es el segundo elemento esencial; condenando
las relaciones, la familia, la amistad, que son el tercer elemento
esencial de la vida..., y seguir condenando.
Desaprueba todo lo que sea natural, dile al hombre que está mal: «Si lo
haces, lo pagarás; si no lo haces, serás recompensado. Si sigues
viviendo naturalmente irás al infierno» -este es el mensaje de todo el
pasado-, «y si vas contra la vida serás premiado con el cielo».
Esto
quiere decir que Dios te aceptará sólo si eres un suicida. Si cometes,
poco a poco, un suicidio de los sentidos, del cuerpo, de la mente, del
corazón y te sigues destruyendo, cuanto más te destruyas más te querrá
Dios. Este ha sido, en el pasado, el mensaje de todas las religiones. Ha
contaminado al ser del hombre, ha envenenado al hombre. Gracias a esto,
los envenenadores han podido explotar al hombre totalmente.
Las
religiones del pasado estaban enfocadas hacia la muerte, no hacia la
vida.
Lo
que estoy pregonando es una visión orientada hacia la vida: ama la vida
en toda su multidimensional ¡dad, porque es el único modo de acercarse
cada vez más a la verdad absoluta. La verdad absoluta no está lejos,
está escondida en lo inmediato. Lo inmediato es lo absoluto, lo
inmanente es lo trascendente. Dios no está allí, sino aquí. Dios no es
aquello, sino esto. Y tú no eres indigno, no eres un pecador.
Estoy
aquí para aliviarte de todos los sentimientos de culpa. Estoy aquí para
ayudarte a confiar otra vez en ti mismo. Cuando comiences a confiar en
tu propio ser no habrá ningún político, ningún sacerdote que te pueda
explotar. Siempre se ha explotado al hombre a través del miedo.
He
oído contar una historia...
Una
vez, Mulla Nasruddin se perdió en la selva. Pasó todo el día buscando
una salida, pero no la encontró.... estaba cansado, hambriento,
exhausto, sangrando, su ropa estaba hecha jirones porque la selva era
muy tupida y enmarañada. Estaba oscureciendo, el sol se estaba poniendo
y se hacía de noche.
Él
era ateo, un ateo reconocido que nunca había rezado. Pero en estas
circunstancias, al sentir miedo de la noche y de los animales salvajes,
pensó en Dios por primera vez. Se olvidó de todos los argumentos que
tenía contra Dios. Se arrodilló en el suelo y dijo:
-Oh,
Señor... -echó una mirada alrededor, se sentía algo avergonzado,
sabiendo perfectamente que no había nadie pero, a pesar de todo, se
sentía avergonzado.... ¡toda una vida de ateísrno filosófico! Pero si
el miedo llama a tu puerta y la muerte está a un paso, ¿a quién le
importa la lógica, la filosofía o cualquier otro ismo? ¿A quién le
importa la razón, los argumentos?
-Oh,
Señor -dijo-, por favor, ayúdame a salir del bosque y te alabaré
siempre. Incluso empezaré a ir a la mezquita. Seguiré todos los
rituales del islam. ¡Te lo prometo! Sálvame. Perdóname. Me arrepiento de
todas las cosas que he dicho contra ti. He sido un idiota, un absoluto
idiota. Ahora sé que existes.
Justo
en ese momento pasó un pájaro volando por encima de su cabeza y dejó
caer algo en sus manos extendidas.
-Por
favor, Dios, no trates de engañarme con esta mierda. ¡En serio, estoy
perdido de verdad!
Cuando un hombre tiene miedo, aunque haya sido ateo durante toda su
vida, se vuelve creyente. Los sacerdotes descubrieron esto hace siglos
y lo empezaron a usar. El pasado de la humanidad está presidido por el
miedo.
La
mejor forma de provocar miedo es hacerle sentir al hombre culpable de
las cosas naturales. No puede renunciar a ellas, y tampoco puede
disfrutarlas por el miedo al infierno, está atado de pies y manos. Esta
atadura es el origen de la explotación del hombre. No puedes renunciar a
tu sexualidad simplemente porque un estúpido sacerdote te diga que está
mal. No tiene nada que ver con tu idea de lo que está bien o mal; es
natural, es intrínseco. Procedes de ahí, cada una de tus células es
sexual. No puedes renunciar simplemente con decirlo. Sí, lo puedes
reprimir, y al reprimirlo podrás empezar a acumularlo en el
inconsciente hasta que se convierta en una herida. Cuanto más lo
reprimes, más te obsesiona. Cuanto más te obsesionas, más culpable te
sientes. Es un círculo vicioso. Has caído en la trampa del sacerdote.
Ni el
mismo sacerdote ha creído nunca en esto, ni tampoco el político. Estas
cosas eran para la gente, para las masas; han engañado a las masas.
Se
cuenta que los reyes tenían cientos de esposas, igual que los
sacerdotes. Es un milagro: la gente seguía creyendo en esos charlatanes.
Los sacerdotes y los políticos han estado haciendo todo lo que le han
dicho a la gente que no haga, unas veces abiertamente, y otras a
escondidas...
Los
sacerdotes han hecho un daño terrible al corazón humano, a la
conciencia humana. Han envenenado al hombre con la idea de que la vida
es horrible. Han estado enseñando a la gente a deshacerse de la vida.
Yo le
enseño a mi gente a profundizar más en la vida. Ellos han estado
enseñando a deshacerse de la vida. Yo te enseño a hacer que tu vida sea
libre. Ellos te han estado enseñando a terminar con esta vida, y yo a
adentrarte eternamente en ella, sin cesar, a vivir la vida
abundantemente. De ahí la controversia; es inevitable que exista. Mi
visión es exactamente lo contrario de lo que se ha estado enseñando en
nombre de la religión.
Estoy
aportando al mundo una nueva visión de la religión.
Es el
intento más osado que jamás se haya hecho: aceptar la vida en su
multidimensionalidad, disfrutarla, celebrarla, regocijarse en ella. Mi
camino no es la abnegación, sino el alborozo. No es ayunar, sino
festejar. Ser festivo es ser religioso. Mi definición de religión está
en la dimensión festiva.
Ningún otro animal es festivo; ningún otro animal sabe nada de
festivales. Los delfines pueden jugar, los chimpancés pueden jugar, pero
sólo el hombre celebra.
La
celebración es el desarrollo máximo de la conciencia. Yo os enseño la
celebración. La celebración es mi clave. |