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Te doy esas
ropas de color naranja. Esas ropas han sido usadas desde hace siglos
para un propósito específico, para establecer la demarcación entre la
vida religiosa y la vida ordinaria. Yo quiero disolver esas diferencias.
Por eso te doy esas ropas y no te aparto de la vida.
Vivirás en la vida corriente, trabajarás en la vida corriente, caminarás
por la vida corriente. Estarás en el mercado, estarás en la tienda o en
la fábrica, o serás un obrero, un médico o un ingeniero. No te estoy
convirtiendo de ninguna manera en alguien especial, porque este mismo
deseo de ser alguien especial es irreligioso. Y te he dado esas ropas
para destruir esa, idea por completo. Por eso es que los tradicionales
sanyasins están tan en contra mía. Estoy destruyendo su
superioridad. Antes o después dejará de haber distinciones. Mis
swamis están aumentando en número de forma tan rápida que los
swamis tradicionales se perderán en la selva de mis swamis. Y
la gente no sabrá quién es quién. Ese es el propósito oculto. Quiero
convertir la vida religiosa en vida corriente porque esta es la única
vida que existe. Todo lo demás es una fantasía del ego. Y esta vida es
tan hermosa que no hay necesidad de crear otra vida superior a ella.
Sumérgete en sus profundidades, adéntrate en ellas y nuevas honduras te
serán reveladas. Esta vida corriente contiene tremendas posibilidades.
Por eso no quiero que te vuelvas religioso del modo en que los demás no
son religiosos. Quiero que abandones toda distinción entre profano y
sagrado, entre lo santo y lo impío. Esta es una gran revolución. Puede
que no te estés ni dando cuenta de que está llevándose a cabo.
Y
si los tradicionalistas están en mi contra, los entiendo. Estoy acabando
con su actitud de «Soy más santo que tú».
Por eso he escogido el color naranja. Esa ha sido la vestimenta
tradicional de los sanyasins. Pero solamente he escogido el
vestido, no otra cosa, no hay nada de la disciplina tradicional.
Únicamente hay consciencia, un amor por la vida, un respeto por la vida,
una reverencia por la vida. Te he dado las ropas naranja, pero el día en
que vea que la distinción tradicional ha sido destruida, te liberaré de
esas ropas de color naranja. Entonces no habrá necesidad. Pero llevará
un tiempo porque esta distinción la han ido creando durante siglos. |