Pregunta 7
¿Por qué prefieres llamar a la meditación
«el arte de morir» en vez del «arte de crecer»?
Porque sé que a tu ego le gustaría mucho que la llamase «el arte de
crecer». El arte de morir es como un shock.
Deja que te cuente una anécdota.
“Un día Mulla Nasrudin vio a una multitud congregada en torno al pozo
de la ciudad. Un sacerdote musulmán con un enorme turbante en su cabeza
había ido al pozo y gritaba en demanda de ayuda. La gente, inclinada
sobre el pozo, le decía, «Denos la mano, reverendo, denos la mano». Pero
el sacerdote no prestaba atención a su ofrecimiento. Seguía agitándose
en el agua y pidiendo auxilio.
Finalmente Mulla Nasrudin se acercó y dijo, « Dejadme a mí!» Tendió su
mano hacía el sacerdote y le gritó, «¡Tome mi mano!» El sacerdote se
agarró a la mano de Mulla y así fue sacado del pozo.
La gente estaba muy sorprendida y le preguntó a Mulla, por el secreto de
esta estrategia. «Es muy sencillo», dijo él, «Conozco a este avaro y sé
que no da nada a nadie, ni tan siquiera su mano. Sabía que era tan
tacaño que no daba su mano a nadie, por eso en vez de decir «¡Deme su
mano!» le dijo «¡Tome mi mano, reverendo¡” Y desde luego que la cogió”
Sé que te gustaría que lo llamara «el arte de crecer" así tu ego se
sentiría perfectamente a gusto. «Como es una cuestión de crecer voy a
seguir aquí y crecer”. Eso es lo que siempre desea el ego.
A sabiendas, lo he llamado «el arte de morir». La meditación es el arte
de morir. Entonces tu ego se conmocionará.
Y también es cierto que es el arte de morir porque tu ego no crecerá; tu
ego morirá con la meditación. Esas son las dos únicas posibilidades: o
bien tu ego sigue creciendo, volviéndose más fuerte, o desaparece. Si tu
ego sigue creciendo y se vuelve más y más fuerte, tú te vas enfangando
más y más, te vas encadenando más y más en su prisión. Te sofocarás.
Toda tu vida se convertirá en un infierno.
El crecimiento del ego es el crecimiento de un cáncer. Es como el
cáncer: te mata. La meditación no es el crecimiento del ego; es la
muerte del ego. |