|
Puedes conocer lo que es, pero no puedes decir lo que es. Ese es el
significado de «misterio». Cuando decimos que la vida es un misterio,
estamos diciendo que la vida no es un problema. Un problema puede ser
resuelto. Un misterio es eso que no puede ser resuelto. Lleva su
indisolubilidad impresa. Y es bueno que la vida no pueda ser resuelta,
si no ¿qué harías? Simplemente piénsalo. Si la vida no fuera un misterio
y alguien llegara y te la explicara, ¿qué harías? No quedaría nada que
hacer más que suicidarse. Incluso eso carecería de sentido.
La vida es un misterio. Cuanto más sabes de ella, más bella es. Llega un
momento en que, de repente, empiezas a vivida, empiezas a fluir con
ella. Una relación orgásmica evoluciona entre tú y la vida, pero tú no
puedes imaginarte qué es lo que es. Esa es su belleza, esa es su
infinita profundidad.
Y
es verdad; no hay ni principio ni final. ¿Cómo puede haber un comienzo
para la vida y un final para la vida? Un comienzo significaría que algo
surgió de la nada y un final significaría que algo que estaba allí
desapareció en la nada. Eso sería un misterio aun mayor. Cuando decimos
que la vida no tiene un principio queremos decir que la vida siempre ha
estado ahí, ¿Cómo va a tener un principio? ¿Puedes trazar una línea y
decir que desde ese momento la vida empezó tal y como los teólogos
cristianos solían decir? Cuatro mil años antes de Cristo dicen la vida
empezó un determinado lunes. Desde luego que debe haber sido por la
mañana, pero ¿cómo vas a, decir era un lunes si antes no había un
domingo? ¿Y cómo puedes decir que era por la mañana si la noche anterior
no existía? Piensa en ello.
No, no puedes trazar una línea, es una tontería. No es posible trazar
una línea porque incluso para trazar una línea se requiere de algo. Se
necesita algo que ya esté allí; si no, no se puede trazar. Puedes trazar
una línea si existen dos cosas, pero si sólo existe una cosa ¿cómo vas a
marcar una línea? La valla alrededor de tu casa es posible porque tienes
un vecino. Si no existiera el vecino, si no hubiera nada más allá de la
valla, la valla no existiría. Piensa en ello. Si no hay absolutamente
nada más allá de tu valla, tu valla desaparecerá en la nada. ¿Cómo va a
poder existir? Se necesita algo más allá de la valla para sostenerla.
Si la vida comenzó un determinado lunes, se necesita un domingo que lo
preceda; si no, el lunes se desmoronará, caerá y desaparecerá. Y de la
misma forma no hay posibilidad alguna de un final. La vida es la vida
simplemente, es ha sido y será. Es eternidad.
Y no empieces a pensar en ello. Sino, te la perderás porque todo el
tiempo que desperdicias pensando en eso, es pura pérdida. Emplea ese
tiempo, emplea ese espacio, emplea esa energía para vivirla. |