|
(Yamileth García Sosa,
periodista venezolana radicada en Miami, escribe sobre temas de
actualidad relacionados con América Latina)
Una
nueva raza humana, más sensible
y democrática, menos autoritaria y
manipuladora, ya comienza a poblar el Planeta. Se trata de seres
especiales aunque tan terrenales como sus padres. Sólo que, a diferencia
de estos, traen consigo la tarea de propulsar cambios en la humanidad.
Bautizados
como Niños Índigo, estos muchachos tienen la capacidad de ver mas allá
de los espectros de la Luz, escuchar todo tipo de sonidos, incluso su
propio fluido sanguíneo, y denotan una destacada hipersensibilidad
táctil. “Los Niños Índigo, como su nombre lo sugiere, no son Niños
azules, si no que se les denomina así porque su aura, o campo
energético, tiende a reflejarse dentro de los colores añiles, azules,
manifestando la utilización de centros energéticos superiores”, asegura
María Dolores Paoli, especialista en psicoespiritualidad.
Es por esto que se
les adjudican grandes dosis de intuición, que se demuestra en el
desarrollo de la telepatía, cualidades para predecir el futuro, y hasta
reconocer la presencia de seres etéreos como hadas y duendes a su
alrededor. Además, algunos menores llegan al mundo con el don de la
sanación.
Pero, ¿por
qué vienen al planeta Tierra?
La
psicoespiritualidad es un concepto relativamente nuevo que se refiere a
la psicología transpersonal, donde se unen el conocimiento del Ego con
el conocimiento del alma. Y según Paoli, la llegada de estos “nuevos
hombres” no es casualidad, sino que tienen una tarea muy específica por
delante. “Porque son puentes entre la tercera y cuarta dimensión, y el
verdadero cambio lo activan en la familia, en el hogar”, señala.
A juicio de la
especialista, estos niños llegan al planeta con la misión de aumentar la
rata vibratoria, y poseen mejores condiciones biológicas para manejar
las impurezas creadas por el hombre, incluso un potencial de
cambio
en su ADN.
“Científicamente
ya tenemos confirmación del cambio que aportan estos chicos,
manifestándose en la activación de 4 códigos más en el ADN. Lo normal en
los humanos es tener 4 núcleos que, combinados en sets de 3, producen 64
patrones diferentes, llamados códigos. Los humanos tenemos 20 de
esos códigos activados que proporcionan toda la información genética.
Exceptuando 3 códigos, que son los códigos de arrancar y parar como si
fuese una computadora”, añade la especialista venezolana.
Hasta ahora la
ciencia ha considerado a estos códigos desactivados como programas
remotos que hoy en día no necesitamos. Pero aparentemente los niños
índigos nacen con un potencial de activación de cuatro códigos más, que
se denota en un claro fortalecimiento del sistema inmunológico.
Esto ha quedado
demostrado en estudios realizados en la Universidad de California (UCLA).
Algunos de estos experimentos han consistido en mezclar células de niños
índigos con dosis letales de virus de SIDA y con células cancerosas, que
no tuvieron efecto alguno en las células de los infantes. “La conclusión
es que estos pequeños vienen con un sistema inmunológico fortalecido,
manifestando inmunidad a las enfermedades”.
Para la
especialista, los Niños Índigo (término reconocido a nivel
internacional) nacen en cualquier clase socioeconómica y se
caracterizan, básicamente, por poseer un nuevo estado de conciencia.
Sin embargo, destaca
Paoli, ciertos rasgos físicos distinguen a los niños azulados del nuevo
mundo: “Son más delgados, tienen ojos grandes, ligeramente abultado el
lóbulo frontal, por lo general zurdos o ambidiestros. Comen poco, e
incluso, algunos son vegetarianos por no soportar la carne”, añade.
Y es que, según
estima Paoli, en 1999 esta nueva raza ya abarcaba el 80% de la población
infantil mundial, por lo general en querubines menores de diez años de
edad.
Valores
Renovados
De acuerdo a Paoli,
la crianza y los valores que se transmitan a los niños de la actualidad
requieren una revisión de parte de padres y especialistas. Y para ello
hay que tomar en cuenta, ante todo, que las criaturas de la nueva Era no
aceptan la imposición ni la autoridad, rechazan la manipulación, la
inautenticidad y la deshonestidad. Tampoco aceptan los viejos trucos de
la disciplina basados en crear temor y culpa.
“A estos pequeños
seres les gusta ser tratados y honrados como individuos”, apunta Paoli
en su Material de Apoyo para la Educación de los Niños del Futuro. Por
ello, la especialista considera que la crianza emocional debe basarse en
la visibilidad y transparencia.
“A los niños índigo
no se les debe avergonzar ni culparlos, mentirles ni gritarles. Por el
contrario, hay que preservarles la autoestima. Se les debe brindar la
posibilidad de elegir y, al mismo tiempo, evitar la comparación. Deben
recibir disciplina sin emoción”, agrega la psicóloga.
Otra característica
importante para la crianza emocional de los infantes es estimular su
excelencia, mas no la competencia entre individuos. Y, además,
involucrar el buen humor. Según Paoli, existen palabras claves durante
el proceso de enseñanza de los pequeñines, de acuerdo a su edad
biológica, basados en las Siete Leyes Espirituales para los Padres. Por
ejemplo, hasta el primer año de vida, los vocablos esenciales son amor,
afecto y atención. “A los bebés hay que tocarlos, abrazarlos, proveerles
mucha seguridad y, además, jugar con ellos”, explica.
Luego, entre el
primer y segundo año, hay que resaltar los términos libertad, respeto y
estímulo. “Durante esta etapa se prueba el desapego a los padres. No hay
que condicionarlos a través del temor. Hay que evitar que el niño
conecte el dolor como sinónimo de malo, de debilidad. Si así fuese, no
habría espacio para el crecimiento espiritual”, afirma Paoli.
Merecimiento,
explorar y aprobar son las palabras claves entre los 2 y 5 años,
época
de transición entre el Yo Soy y el Yo puedo. “Si les reprimimos el
sentirse poderoso, no se logrará que sea un adulto capaz de enfrentar
cualquier reto”, enfatiza la especialista.
Posteriormente,
entre los 5 y 8 años, el niño ya asimila conceptos más abstractos. Por
ello hay que manejar los términos dar, compartir, aceptación, verdad y
no juzgar. “A ellos les encanta compartir cuando sienten amor. Si se les
enseña que para dar tienen que perder algo, entonces no aprenden el
verdadero significado de dar. En cuanto a la verdad, deben aprender que
va acompañada de un sentimiento agradable y no como antesala a un
problema, en caso de ocultarla”.
Después, entre los 8
y 12 años, el niño ahora convertido adolescente requiere que los padres
manejen términos como la experiencia, la responsabilidad y el estar
alerta. “Los que aprendieron las lecciones de la crianza espiritual,
entonces reflejarán la confianza de sus padres. De lo contrario, se
encontrarán confusos, cederán a las presiones amistosas y buscarán
experiencias indiscriminadas”.
De acuerdo a Paoli,
los colegios y demás centros educativos deben estar atentos para
reconocer la presencia de niños índigos dentro de los salones escolares.
A su juicio, estos particulares alumnos no funcionan con los métodos de
enseñanza tradicionales. Por el contrario, “aprenden de forma reflexiva
y participativa, mas no mediante la memorización. Por ello no extraña
que a muchos de estos pequeñines se les califique como niños problemas,
ya que se dispersan con gran facilidad durante las clases”.
|
|
¿Eres un índigo adulto?
De Wendy H. Chapman
(Metagifted.org)
Sí, puedes ser
un Índigo adulto.
Ellos no empezaron a venir recién ahora; lo que sucede es simplemente
que los números han estado aumentando más y más, hasta que ahora son
tantos que finalmente no podemos ignorarlos. ¿Eres un índigo adulto?
Yo
creo que los índigos adultos tienen estas características:
¨
Son inteligentes, aunque
tal vez no hayan tenido las mejores notas.
¨
Son muy creativos y
disfrutan haciendo cosas.
¨
Siempre necesitan saber POR
QUÉ; especialmente, por qué se les está pidiendo que hagan algo.
¨
Les disgustaba y quizás
incluso odiaban gran parte del trabajo repetitivo y obligatorio de la
escuela.
¨
Eran rebeldes en la escuela
en cuanto a que se negaban a hacer la tarea y rechazaban la autoridad de
maestros, O querían realmente rebelarse pero no se ATREVÍAN,
generalmente debido a presión de los padres.
¨
Es posible que hayan
experimentado depresión existencial temprana y sentimientos de
impotencia. Estos últimos pueden haber ido de tristeza a desesperación
total. Sentimientos suicidas durante la secundaria o antes no son
inusuales en el Índigo adulto.
¨
Tienen dificultades en
empleos dedicados al servicio. Los Índigos se resisten ante la autoridad
y el sistema laboral jerárquico.
¨
Prefieren esfuerzos
cooperativos, posiciones de liderazgo o trabajar solos.
¨
Tienen profunda empatía por
otros, pero también intolerancia ante la estupidez.
¨
Pueden ser extremadamente
sensibles en lo emocional, incluso llorando ante el menor motivo (sin
protección). O pueden ser lo opuesto y no mostrar ninguna expresión de
emoción (protección completa).
¨
Pueden tener problemas con
la IRA.
¨
Tienen problemas con los
sistemas que consideran rotos o inefectivos, como por ejemplo: político,
educativo, médico y legal.
¨
Aislamiento de o enojo con
la política – sintiendo que su voz no cuenta y que el resultado no
importa realmente.
¨
Frustración o rechazo hacia
el tradicional “sueño americano” – trabajar 8 horas, matrimonio, 2,5
hijos, casa con cerco blanco, etc.
¨
Ira cuando se quitan
derechos, temor y/o furia ante el “Gran Hermano que te está observando”.
¨
Sienten un ardiente deseo
de hacer algo para cambiar y mejorar el mundo. Es posible que no sepan
qué hacer. Tal vez tengan problemas para identificar su camino.
¨
Tienen intereses psíquicos
o espirituales desde bastante jóvenes – antes o durante la adolescencia.
¨
Tuvieron pocos o ningún
modelo índigo a imitar.
¨
Tienen fuerte intuición.
¨
Patrón de comportamiento o
estilo mental aleatorio (síntomas de Desorden de Déficit de Atención) –
es posible que tengan problemas para concentrarse en tareas asignadas,
pueden saltar en conversaciones.
¨
Han tenido experiencias
psíquicas, como premoniciones, ver ángeles o fantasmas, experiencias
fuera del cuerpo, escuchar voces.
¨
Pueden ser sensibles a la
electricidad: relojes no funcionan o lámparas se apagan cuando caminan
por debajo de ellas, equipos eléctricos funcionan mal o se queman
lamparitas.
¨
Pueden tener conciencia de
otras dimensiones y realidades paralelas.
¨
Son muy expresivos
sexualmente, O pueden rechazar la sexualidad por aburrimiento o con la
intención de lograr una conexión espiritual más elevada. Pueden explorar
tipos alternativos de sexualidad.
¨
Buscan el significado de
sus vidas y comprensión del mundo. Pueden buscarlo a través de religión
o espiritualidad, grupos o libros espirituales, grupos y libros de
autoayuda.
¨
Si encuentran el
equilibrio, pueden convertirse en individuos muy fuertes, sanos y
felices.
Esta
es mi opinión, basada en conversaciones con otros índigos adultos y mi
extrapolación a partir de indicadores de niños índigos proyectados una
generación atrás.
©
Wendy Chapman –
Título original: Are you
an Adult Indigo?
Traducción: Victoria Ruiz |