®Inicio | Quiénes Somos? Contáctenos  

Inicio | Santerías Dietéticas | Info - TerapiasPrácticas Gacetillas y Talleres Boletín Semanal Terapeutas Comercios | Ayuda | Contáctenos

Nosotros los que hacemos "Armonizando Rosario", nos sentimos orgullosos de poder brindarle este servicio. -                                 

 
Escuela Virtual 
Descarga Libros 
Leer Periódico
Servicio Solidario
Avisos Agrupados
Libros Digitales
Kiosco de Libros
Ciudad de Funes
Mitos  Populares
Predicc.- Planeta 
Gotas para el Alma
Publicite en la Web
Com. de Películas
Cine Esotérico
Guia Terapias
Mapa Terremotos
Zona Clientes

Tu propia Web

Farmacias
Viajes y Turismo
de Lectores
Hoteles - Hosterías
Colaboradores

Tendrás todas las semanas Información en tu correo

 suscribir
 dar de baja
 

 

 
 
  
Armonizando Rosario >
 

 ENSEÑANZAS

   TANTRA, AMOR Y SEXO

TANTRA, AMOR Y SEXO
El corazón del sexo tántrico
by Diana Richardson

Capítulo 2

Condicionamiento sexual

Si el sexo es una fuerza connatural a todos los seres humanos, por qué nos olvidamos entonces de su más valioso potencial orgásmico? Por qué desechamos el arte de generar amor y saborearlo? Por qué nos centramos tanto en el simple orgasmo? La contestación a todas estas preguntas, aunque nos parezca triste, es que a medida que nos fuimos haciendo más civilizados, nos fuimos haciendo también más inconscientes.
A lo largo de miles de años, hombres y mujeres han venido manteniendo entre ellos un fuerte estado de desequilibrio.
Cada vez nos hemos preocupado más, en detrimento del verdadero amor y del sexo estimulante, por racionalizar nuestro tiempo y lograr nuestras metas.
Con el desarrollo tecnológico ha crecido en nosotros un ansia desmedida por aprovechar al máximo nuestro tiempo, por planificar hasta nuestras más nimias acciones y por alcanzar nuestros objetivos. Cuanto más desarrollado está un país, más importancia le atribuye al tiempo; y así vemos como la gente vive sujeta a apretadas agendas y a citas cronometradas al segundo. Esto proyecta sobre nosotros una presión tal que no sólo nos hace perder la capacidad de amar sino que muchas veces nos sume en serios trastornos somáticos y psíquicos.
En nuestro moderno mundo, el estrés ataca como agente responsable de un porcentaje inquietantemente alto de enfermedades.
Los estados de relajación y tranquilidad interior se nos han hecho tan extraños que cuando no tenemos nada que hacer nos sentimos impacientes y aburridos.
Buscamos con empeño la acción y todo aquello que de alguna manera nos excite y estimule.
Parece como si hubiésemos vuelto del revés las normas de la naturaleza.
Paradójicamente, vivir esclavos del reloj da, por lo visto, significado a nuestra vida, mientras que la tranquilidad y el ocio nos la llena de ansiedad y zozobra.

Por qué nos centramos tanto en el orgasmo?

Cuántas veces te habrás dicho a ti mismo o a tu pareja que te apetecía hacer el amor pero que no tenías tiempo? En cierto sentido, esto no deja de ser verdad: las relaciones
sexuales satisfactorias requieren tiempo.
Sin embargo, cuando encontramos finalmente tiempo y nos disponemos a hacer el amor, siempre nos entra una excesiva prisa por llegar al final, es decir, al orgasmo. Cuando esto ocurre, nos evadimos de nuestro propio ser; es como si no estuviésemos ´presentes´ en el coito, como si en realidad no entrásemos en contacto con nuestra pareja.
Nuestras mutuas caricias y tocamientos sólo tienen una meta: alcanzar el clímax. Si abordamos de este modo la cuestión, el orgasmo se convierte en el único medio de satisfacción sexual; y ello, porque estamos convencidos de que el sexo no es realmente sexo si no llegamos a ´corrernos´, o sea, si no se produce esa culminación y liberación de energía de las que hemos hablado. Y así vemos cómo millones de mujeres se preocupan y sufren emocionalmente porque no logran sentir un orgasmo que se les resiste, o cómo legiones de
hombres están desesperados porque eyaculan con más rapidez que la que les gustaría o porque lo hacen bastante antes de que su compañera quede satisfecha.
A menos que la pareja consiga ´correrse al mismo tiempo, ambos protagonistas terminan con la sensación de que les ha faltado algo, de que han fallado o de que son sexualmente incompatibles.
Esta urgencia y sin razón por llegar al clímax ataca en nosotros casi como un reflejo automático, lo cual no nos deja otra alternativa que aspirar a lo que normalmente aspiramos,
esto es, a alcanzar a toda costa el orgasmo. Es tan fuerte este deseo que parece absolutamente instintivo; si este es el caso, hay  menos posibilidades de que lleguemos a darnos cuenta de que existen otras maneras de hacer el amor.
Así las cosas, parecería que estamos condenados para siempre a repetirnos en el juego del amor y a buscar algo que nunca llegaremos a encontrar. Esta tendencia a marcarnos una meta y la consiguiente prisa por alcanzarla, ha sido durante siglos la tónica predominante en las relaciones sexuales; tendencia que, junto con ciertos dogmas religiosos, ha reprimido seria y eficazmente nuestra energía sexual.
En este aspecto, estamos condicionados por un buen numero de temores, inseguridades, ansiedades, tensiones y presiones en torno al orgasmo y al sexo; y es con estos antecedentes tan poco propicios, y en cierto modo desconocidos para nosotros, como dentro de unos límites específicos mantenemos nuestro placer.
Se nos ha vedado el conocimiento de otras formas de hacer el amor, a la par que se nos imponían una serie de condiciones que nos marcaban la ruta que teníamos que recorrer para la expresión de nuestra energía sexual: Tenéis que empezar de esta manera y terminar de esta otra, nos decían. Prácticamente nos arrojaban al pozo de la rutina. Lo más penoso de todo esto es que estas condiciones atacan sin que ni siquiera nosotros nos demos cuenta, ya que suelen estar escondidas tras razonamientos de este estilo: ´Mi madre, mi abuela y mi bisabuela hicieron el amor de esta manera y les fue bien, por qué no tiene que irme bien a mí también?´ Así pensaba yo hasta que comencé a explorar el amor a la luz de un contexto diferente.


29/09/05

 

 

 


  
HistoriasLibrerías 
Música Vida Sana 
EnseñanzasEl Agua
ExperienciasPredictivas
Cocina Natural Oportunidades
Guía  de EmpleoOtras Web
Eventos Eventos Gratis
Rumores BélicosNiños Índigos
Noticias RápidasContaminación
Prog. de Radio Solos y Solas
FolckloreC. Comercial

PUBLICIDAD

 
Notas de Interés
 
Tantra y sexo
 
 
 
 
 
 Envíe sus mensajes a: info@armonizandorosario.com.ar  Optimizado para 1024x860 © Copyright 2004 " ARMONIZANDO ROSARIO" ®  webmaster@armonizandorosario.com.ar