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71.
Vedanta significa el fin del Conocimiento: Liberación. El
producto final de la leche es ghi... pues cuando la leche se
calienta, se cuaja, se bate y la mantequilla resultante se
clarifica, se ha obtenido el ghi y ya no puede convertirse en
ninguna otra cosa. Ese es el producto final. Vedanta es
Conocimiento, el conocimiento que revela, que deshace las
ataduras del corazón y que destruye la esclavitud de los objetos
externos, que descubre de un chispazo la unicidad que es la
Verdad de toda esta multifacética Creación. Solamente eso puede
dar paz y felicidad. El hombre sólo puede ser feliz en lo vasto,
al rebosar de poder y magnificencia más y más grandes. La gente
va a Nainital o Kodaikanal o Mussoorie durante el verano con el
fin de liberarse del calor de las llanuras. Así también la gente
busca lo extenso para librarse de lo sofocante de la vida
individualizada. Quiere lo eterno, lo Absoluto; no lo temporal y
lo particular. Por eso los libros deben tratar de variedades
eternas, de certezas absolutas, de vastas, inconmensurables
alegrías.
72. El recto
vivir, la vida equilibrada, vivir verdaderamente es la receta de
la Vedanta.
73. La naranja
tiene una cáscara que no es muy sabrosa, pero que protege a la
fruta y la preserva. Para obtenerse lo sabroso de la naranja
tiene que mondarse ésta y tirarse la cáscara. Así es el fruto
del árbol de la vida; por supuesto, está protegido por una
corteza amarga, pero el hombre sabio no intenta comerse la
cáscara; él le presta la debida consideración y procede a
desecharla; luego saborea el dulzor de la fruta.
74. Se nos pide
que analicemcQos nuestras vivencias del sueño. Los sueños son
irreales, son ilusorios. Sin embargo, en tanto estamos soñando,
la vivencia nos resulta real y válida. Con frecuencia en estos
sueños, como resultado de la misma vivencia ilusoria, se produce
por el dolor o la excitación una sensación de terror u horror
tan extrema que uno despierta y el sueño queda destruido. ¿Qué
es lo que nos hizo despertar? El sueño mismo ayudó en la
destrucción del sueño. Así también en este "soñar despierto" en
el mundo ilusorio donde toda vivencia de vigilia es considerada
como verdadera y válida alguna vivencia tuya, o bien la voz de
los Vedas en los axiomas divinos proclamados por los textos
sagrados, despierta al hombre hacia una conciencia superior.
75. Este mundo es
"irreal" en el sentido en que un sueño es irreal. Te duermes
aquí en la terraza del templo y sueñas que estás en Kasi,
bañándote en el Ganges. Sientes su frescura, la satisfacción
sagrada; es muy real por el momento. Pero, ¿cuándo fuiste
realmente allá? ¿Y cómo te transportaste? El seguidor del
Sendero del Conocimiento, movido por su conciencia más
auténtica, ¡hace la misma pregunta acerca de las vivencias en tu
estado de vigilia!
Aquí debo decirles
una cosa. ¿Cuáles sueños son reales? Los sueños que se refieren
a Dios son reales. Ustedes me ven en el sueño, les permito
postrarse a Mis pies, los bendigo, les concedo Gracia... Eso es
verdad; eso se debe a Mi Voluntad y a la disciplina espiritual
de ustedes. Si el Señor o el Maestro aparece en el sueño tiene
que ser el resultado de la Voluntad Divina y no deberse a
ninguna otra de las razones que motivaron los sueños. Nunca
puede ocurrir como resultado del deseo propio.
76. Los sueños
persisten únicamente hasta que uno despierta, y al despertar, el
temor que se tuvo mientras se soñaba, la tristeza que se
experimentaba, todo desaparece y no es ya verdadero.
Similarmente, una vez que la ilusión quede desechada y
"despiertes" en Sabiduría comprenderás que todo esto no eres
"tú", sino que tú eres el Alma. |