® Inicio | Quiénes Somos? | Contáctenos  
  Inicio | Santerías | Dietéticas | Prácticas | Gacetillas y Talleres | Boletín Semanal | Terapeutas | Comercios | Ayuda Contáctenos
 
 
Historias
Experiencias
Libros Digitales
Predictivas
Guías
Enseñanzas
Eventos-Talleres
Noticias Rápidas
Leer el diario
Otras Web
Colaboradores
 suscribir
 dar de baja
Programas de Radio


 

   
 Armonizando Rosario > SAI BABA

      ENSEÑANZAS  

 Sai Baba

Divino Discurso

de

BHAGAVAN SRI SATHYA SAI BABA

CONSIDEREN CADA DEBER COMO  TRABAJO DE DIOS

Punto uno: esa es una cosa simple, pero amplia para conocer. Algunos de nosotros llevan a cabo su trabajo como deber: algunos hacen su trabajo mecánicamente; algunos hacen su trabajo hasta quedar exhaustos; algunos hacen su trabajo hasta que se cansan. Y algunos de nosotros sentimos desde un comienzo que el trabajo que hacemos, es bastante aburridor. Algunos de nosotros llevamos a cabo este trabajo, porque no tenemos otra alternativa. Algunos de nosotros hacemos este trabajo porque es nuestro único medio de subsistencia. Esto es una cosa simple, mas ¿qué hay de amplio acerca de ella?

Mis amigos, la fórmula es: cuando consideremos el trabajo que hacemos, ya sea grande o chico, de primera o de cuarta clase, como dado por Dios, comenzaremos a encontrarlo amplio. El poquito de servicio que estoy prestando, el poquito de trabajo que estoy haciendo, es algo que se me ha asignado a mí, es el que se me ha dado a mí. Es el privilegio que Dios me ha dado a mí, porque Él me ha elegido a mí como instrumento. Este es el sentir de “amplio” que hay que tener mientras trabajamos en la oficina. 

CONSIDEREN AL TRABAJO COMO ADORACIÓN

La mayoría de nosotros somos profesionales. Muchos de nosotros estamos en servicio activo y a veces dudamos y pensamos, “No soy capaz de ser espiritual. No tengo tiempo de hacer sadhana alguno.” Este pensar no es necesario. El sadhana no es una agenda separada. El sadhana no es una actividad separada de nuestras vidas diarias. Mis amigos, espiritualicemos nuestro trabajo. Espiritualicemos nuestro día. Espiritualicemos nuestro programa. No consideremos que el nagarsankeerthan de las 4:30 a las 5:30 de la mañana es espiritual, y que el resto es humano; que el bhajan de la tarde es espiritual y que el resto del trabajo es humano o mundano o físico. Tonterías. No puede haber nada separado como espiritual o no-espiritual; no puede haber nada así. Esa separación no obedece sino a nuestra perspectiva; es sólo nuestra óptica. Nuestro enfoque es el que hace la diferencia. Por eso, permítanme someter a su criterio el que podemos enfocar y transformar nuestras vidas diarias como un acto de adoración...  totalmente Divino, totalmente espiritual. 

NO APEGADO A LOS FRUTOS DE LA ACCIÓN

No le demos pie a ninguna frustración de no ser capaces de ser religiosos, que no somos capaces de trabajar y ser totalmente espirituales. ¡No, no, no! No hay sitio para la frustración en la religión. No hay sitio para la depresión en la espiritualidad.

Encuentro a algunas gentes con la cara larga. Cuando le pregunto al vecino, “¿Qué le pasa a éste?” “Señor, está deprimido.” Entonces le digo, “Si está deprimido aquí. ¿En dónde más podrá estar feliz? Si se siente frustrado aquí, en qué otra parte podrá estar alegre? Si el mismo administrador del hotel se muere de hambre, ¿a quién más podrá alimentar? Si el banco quiebra, ¿qué pueden sacar de él?”

Se espera que este centro espiritual les de alegría y felicidad. Y si no somos capaces de derivar alegría y felicidad, es muy, pero muy lamentable, trágico. Lo que podemos hacer en lo inmediato es transformar nuestra rutina diaria en adoración. . .  volver totalmente espiritual nuestra rutina. No demarcamos, ni dicotomizamos, ni dividimos el día  en espiritual y no espiritual; todo es espiritual. Al hacerlo así ¿qué pasará? Esa es la próxima cuestión.

Mis amigos, una vez que considere como un encargo Divino el trabajo que hago, como mandamiento Divino, ya no estoy apegado a los frutos de mi acción. No estoy apegado a las consecuencias de mi acción. No me desencantaré por el fracaso. No me subiré a la cima de la montaña con mi éxito ni me volveré egótico. No seré egótico. No me frustraré ni con el éxito ni el fracaso. ¿Por que? No es mi trabajo; es el Suyo.

Algunas personas me preguntan, “Sr. Kumar, ¿por qué lo dice de esta manera?  ¿Por qué puso el tema?” Dije, “No puedo poner temas sobre el tapete a menos que se me pida hacerlo.” “¿Por qué habló así al respecto?” “Se me pide hacerlo así. ¿Qué puedo hacer yo?” Podría golpear este micrófono, destrozarlo a golpes. Él podría decir, “¡Es inútil, socio!  Yo sólo estoy amplificando tu voz. ¿Por qué me golpeas?” ¿No tengo razón? De manera similar, ustedes no están vinculados a los frutos de sus acciones o a sus consecuencias, una vez que consideran que la acción se ha llevado a cabo a instancias Suyas, por orden Suya, por Su voluntad.

Muy bien, cuando no están apegados, ¿qué sucede a continuación? “Voy a hacer todo este trabajo”, dicen, “No estoy apegado a los resultados”. ¿Qué sucede luego? ¿Se volverá tediosa la vida, se volverá insípida? ¿Se volverá inquieta, perderá significado? No. No. Si no están apegados a los resultados, se convertirán en un yogui, un santo.  Serán un santo o un yogui si no sienten apego por los resultados. ¿Cómo es posible?  Respuesta simple: considerando cada trabajo, cada deber, como habiéndoles sido dado por Dios Mismo. Este es el trabajo que Dios ha dado. Estoy haciendo el trabajo de Dios. Esto es una cosa simple, con un amplio significado y aplicación en nuestra vida cotidiana.

Fuente: Por R. D. Awle - Traducido por Arlette M. Meyer G.

09/04/2008  08:50 hs.
   
• Servicio Solidario
Centro de Descarga
• Música
•  Avisos Agrupados
• Cocina Natural
• Hoteles - Hosterías
 Vida Sana 
• Mitos  Populares
• Oportunidades
•  Servicios
• Viajes y Turismo
• Guía de Empleo
• El Agua
• Predicciones del Planeta 
 de Lectores 
• Anunciarse en  web


 

 
 
 
*/
 
  Envíe sus mensajes a: info@armonizandorosario.com.ar
Optimizado para 800x600 © Copyright 2004 " ARMONIZANDO ROSARIO" ®
webmaster@armonizandorosario.com.ar