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K.:
Supongamos que te presentan algo verdadero y ves muy rápidamente la
verdad de ello; tu comprensión es inmediata, porque no tiene
barreras. No estás lleno de importancia propia, tienes ansia de
descubrir, así que percibes instantáneamente. Pero yo tengo muchas
barreras, muchos prejuicios, soy celoso, estoy desgarrado por
conflictos que se basan en la envidia, estoy lleno de mi propia
importancia. He acumulado cosas en la vida y en realidad no deseo
ver; por lo tanto, no veo, no comprendo.
Interlocutor: ¿Puede uno eliminar lentamente las barreras por medio
del constante intento de comprender?
K.:
No. Yo puedo eliminar las barreras, no mediante el intento de
comprender, sino solamente cuando siento de verdad la importancia de
no tener barreras, lo cual implica que debo estar dispuesto a ver
las barreras. Supongamos que tú y yo oímos a alguien decir que la
envidia es destructivo. Tú escuchas y comprendes la significación,
la verdad de ello y estás libre de ese sentimiento de envidia, de
celos. Pero yo no quiero ver la verdad de ello, porque si lo
hiciera destruiría toda mi estructura de vida.
Interlocutor: Yo siento la necesidad de eliminar las barreras.
K.:
¿Por qué sientes eso? ¿Quieres eliminar las barreras a causa de las
circunstancias? ¿Quieres eliminarlas porque alguien te ha dicho que
debes hacerlo? Ciertamente, las barreras son eliminadas sólo cuando
ves por ti mismo que tener barreras de cualquier clase crea una
mente que se halla en estado de paulatino deterioro. ¿Y cuándo ves
eso? ¿Lo ves cuando sufres? ¿Acaso el sufrimiento te despierta a la
importancia de eliminar todas las barreras? ¿O por el contrario, te
lleva a crear más barreras?
Encontrarás que todas las barreras se derrumban cuando tú mismo
estás empezando a escuchar, a observar, a descubrir. No existe una
razón para eliminar las barreras; en el momento en que introduces
una razón, no las estás eliminando. El milagro, la más grande de
las bendiciones, es que des a tu propia percepción interna una
oportunidad de eliminar las barreras. Pero cuando dices que las
barreras deben ser eliminadas y entonces practicas su eliminación,
ésa es la operación de la mente, y la mente no puede eliminar las
barreras. Tienes que ver que ningún intento de tu parte puede
eliminarlas. Entonces la mente se queda muy quieta, muy
silenciosa. Y en este silencio uno descubre aquello que es
verdadero. |