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IN INTRODUCCIÓN TRODUCCIÓN
Durante casi dos mil años de cristianismo organizado alrededor de
la figura del carpintero judío llamado Yehoshuah de Nazerat, –más
conocido como Jesús de Nazareth–, gran parte de la humanidad ha aceptado
la existencia de este hombre pobre, a través de las múltiples
interpretaciones religiosas, filosóficas, místicas y gnósticas
existentes sobre su imagen en todo el mundo.
En este libro no vamos a discutir sobre la existencia o no
existencia del personaje en la historia; si nació en Belén de Judea de
una joven virgen llamada María ó si el personaje nació, vivió y murió en
Nazerat de Galilea, siendo su madre una sencilla y pobre mujer judía; si
descendió de la estirpe del rey David –como asegura el catolicismo y la
ortodoxia cristiana–, ó si en realidad nada se sabe de su origen salvo
que fue un obrero nazareno, carpintero de oficio y considerado como
todos los de aquella comarca un hombre pobre e ignorante en letras, pero
profundamente sabio en lo espiritual; tampoco
discutiremos si fue presentado en el templo de Jerusalem ó
simplemente bendecido al nacer en la sinagoga de su pueblo Nazerat y
bajo el ritual judío de la circuncisión; si fue bautizado en el río
Jordán por el llamado Juan Bautista, ó si Yehoshuah de Nazerat se dejó
sencillamente purificar como uno más en un acto de humildad hacia su
pariente Yokanaán, conocido en Israel como el purificador; si guardó el
celibato ó por el contrario acabó formando una familia con María de
Magdalá y su hija, celebrando en
Caná su propia boda y teniendo más tarde un segundo hijo llamado
Yokanaán, su apreciado y más ferviente apóstol y seguidor, etc., etc.
Yehoshuah de Nazerat, un hombre pobre convertido en mito |