® Inicio | Quiénes Somos? Contáctenos  

Inicio | Santerías Dietéticas | Info - TerapiasPrácticas Gacetillas y Talleres Boletín Semanal Terapeutas Comercios | Ayuda | Contáctenos

Nosotros los que hacemos "Armonizando Rosario", nos sentimos orgullosos de poder brindarle este servicio. -                                 

 

Tendrás todas las semanas Información en tu correo

 
 

 

 
 
   
Armonizando Rosario > Jesús

No os preocupéis por el futuro, porque llegará un momento en que el hombre sentirá necesidad de mirar al cielo, y entonces nuestros descendientes empezarán a recordar todo lo que está pasando aquí, y será de nuevo entre los pobres que surgirán mis palabras, y ellos sacarán a la luz lo que tanto tiempo ocultaron las religiones, la justicia de Dios..."

Yehoshuah de Nazerat

 

EL EVANGELIO POBRE DE YEHOSHUAH DE NAZERAT  (Jesús de Nazaret)

JOSÉ J. MÉNDEZ – CAYETANO MARTÍ  Palma de Mallorca, año 2000

Citas para el presente 6ª parte

 

  En la religión de Dios, todos los hombres, mujeres, niños y ancianos han de comer, no como ocurre en las religiones humanas, en cuyos templos y sinagogas, compuestos de ricos y pobres, mientras unos comen y lo tienen todo, otros se mueren de hambre o han de mendigar y robar.

Todo hombre o mujer que se agarra fuertemente a la roca espiritual que es Dios, y no a las religiones de los hombres, nada teme.

Cuando uno se deja guiar por el Espíritu, tiene fuerza suficiente para decir a esas montañas de la vida ¡apartáos! y se apartan, y a las tormentas ¡basta! y se calman. No olvidemos que el único guía en estas cosas es el Espíritu.

¿Por qué creéis que es mejor aquel que tiene estudios y se somete a las leyes romanas, que aquel que sigue los dictados de la ley de Dios, que salen de su corazón, y al mismo tiempo clama justicia ante los hombres y sus leyes violentas?.

A Dios nadie lo ha visto jamás, pero podéis estar seguros que si nos amamos los unos a los otros, nuestro Creador se alegra de nosotros, que somos parte de su obra.

Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y las demás cosas os serán

por añadidura.

Es necesario, que tengáis experiencias propias con el Espíritu, y cuando esto ocurra, será el Espíritu que os guiará hacia la verdad, y la verdad os hará libres.

“Yo soy el Buen Pastor, y el buen pastor conoce a sus ovejas y las llama a cada una por su nombre, y ellas le conocen; pero tengo otras ovejas que he de cuidar y no son de este redil, pero no temáis nada, manada pequeña, porque siempre estoy con vosotros”, dice el Espíritu.

A Dios no hay que buscarlo entre las nubes para que digamos, ¡que alto está!; ni tampoco dentro de la tierra para que acabemos diciendo, ¡qué profundo se encuentra!, ¡Dios es todo, y nosotros nada somos sin Él!.

Dios és Amor, y todo el que vive en amor vive en Dios, y Dios en él.

Dios, el Creador de todas las cosas, es eterno, y nosotros, hombres y mujeres que formamos parte de Él, somos tan eternos como nuestro Padre, somos dioses en potencia.

A nadie llaméis Padre espiritual, porque sólo tenemos un Padre espiritual, Dios; y a nadie llaméis Maestro porque sólo hay un Maestro, el Espíritu de nuestro Padre Dios.

La auténtica sinagoga del Espíritu no se edifica con piedras, barro ni libros, si no con la práctica de la bondad y la justicia entre hombres y mujeres, lo demás sobra “Yo no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor, sólo obedece como un cordero y va andando a ciegas esperando la voz de su amo; yo os llamo amigos, porque el verdadero amigo está siempre presente cuando es necesitado; por eso os digo que la verdadera sinagoga se construye en el corazón del hombre, a través de la bondad humana, y no con piedras y barro; quien tenga oídos, oiga”, dice el Espíritu.

Estáis equivocados en pensar que la religión de Dios consiste en unos hombres que predican y comen, mientras la gran mayoría escuchan, malviven y os pagan tributos.

Debemos trabajar todos, nadie tiene derecho a enriquecerse con el trabajo de los demás hombres; el que puede, tiene que trabajar, salvo los niños, los enfermos, los ancianos, etc. Dios dice “no robarás”, y yo os digo que nadie puede hacerse rico si es honrado, ama la justicia y tiene a Dios en su corazón.

Si queréis ser luz, tenéis que alumbrar, porque una luz estropeada o escondida no alumbra.

Si un hombre es rico, sea judío o no, ama la justicia, y quiere respetar la ley de Dios que es el amor al prójimo, no tiene más remedio que repartir entre sus obreros el beneficio del trabajo que ellos producen.

22/02/2010 09:17hs.

 


   
Historias Librerías 
Música Vida Sana 
Enseñanzas El Agua
Experiencias Predictivas
Cocina Natural Oportunidades
Guía  de Empleo Otras Web
Eventos  Eventos Gratis
Rumores Bélicos Niños Índigos
Noticias Rápidas Contaminación
Prog. de Radio Farmacias
Folcklore C. Comercial

PUBLICIDAD

 
Notas de Interés
 
 
 
 
 
 
  Optimizado para 1024x860 © Copyright 2004 " ARMONIZANDO ROSARIO" ®  webmaster@armonizandorosario.com.ar