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Un cuento de conejos...
Un Extraño Poder Y Una Innegable
Atracción
El habló de la
necesidad de romper con las creencias y limitaciones del pasado, de ir
mas allá de los mandatos de normalidad del inconsciente colectivo, de
respirar libremente y jugar en la enormidad de lo que es accesible para
todos. De experimentar personalmente la vasta abundancia de lo que uno
es. Mientras hablaba, de su voz emanaba un extraño poder y una innegable
atracción que conmovía a todos los habitantes del sótano. El silencio
era ensordecedor.
Los corazones de algunos de los conejos se expandían y flotaban en una
vibración mas alta, colmándolos de un regocijo desconocido. Las mentes
de otros conejos se expandían mas allá de algo concebible y de
repente podían comprender el significado de "pradera" y "cielo". Y la
esperanza florecía en muchos de ellos. Suavemente empujaron las puertas
de sus jaulas, y vieron que se abrían de a poco.
Esto asusto a algunos de los otros conejos, algunos de los cuales eran
miembros de sus familias o de empresas en común o simplemente amigos.
Enviaron una se�al de alarma, por una traición de las promesas que no
podrían convertirse en realidad. Y algunos de los conejos que habían
testeado las puertas de sus jaulas, las volvieron a cerrar suavemente y
retornaron adentro con un suspiro.
Pero otros abrieron las puertas de par en par y comenzaron a brincar de
a poco por el húmedo suelo hacia la escalera.
Esto asusto a otros conejos, quienes exclamaron "¡No pueden obtener algo
por nada a cambio!" y "¡Tienen que trabajar duro para obtener la
felicidad - esto es demasiado fácil!" y "¡No sean tan precipitados,
tómense su tiempo y piénsenlo!" Lo que causo que un cierto numero de
conejos volviera atrás dudando, retornaran a sus jaulas, y se encerraran
otra vez con un suspiro.
Un conejo solitario continuo a través del suelo y comenzó a subir las
escaleras. A esta altura muchos exclamaron en llanto, "¡Yo pensaba que
me amabas!" y "¡Solo piensas en ti mismo!" y "¡Te estas hundiendo en tu
ego!", y tantas otras cosas que los conejos se dicen entre si para
aferrarse a lo que conocen.
Expandiéndose Mas Allá Del Inconsciente Colectivo De Los Conejos
Pero el conejo continuo subiendo la escalera y antes de alcanzar la cima
espió por la puerta. Dándose vuelta, con una expresión de alegría en su
cara, exclamo: "¡Es verdad!" dijo "¡Hay una pradera allí afuera! ¡Hay un
cielo, y árboles, y un río, y todo parece extenderse eternamente!"
Y, a pesar de los llantos resonantes del Gran Inconciente Colectivo de
los Conejos, el salto diestramente por el umbral y salio por la puerta.
Nunca mas fue visto (aunque se dice que su espíritu los visito una vez
para contarles sobre los grandes y gloriosos misterios del mas allá,
pero como los conejos no creen en fantasmas, nadie lo escucho).
Y la vida continuo en las jaulas del húmedo y enmohecido sótano, y
algunos conejos murieron y otros nacieron. |