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El Eslabón Perdido
Por Maharishi Sakti Ishaya
El Eslabón Perdido. Las Técnicas de Los Ishayas
Continuación...
Finalmente, al rendirme y soltarla, encontré otra propiedad
con una vista magnífica del océano, en el extremo más
austral de mi país.
Luego, cuando decidí convertirme en maestra de Las
Técnicas de Los Ishayas, nuevamente tuve que enfrentar
el trauma de verme obligada a dejar ir mi propiedad. Mi
llamado a la libertad absoluta era aún. más fuerte que mi
apego a la riqueza material y la comodidad. Con gran angustia y dolor
me rendí a la posibilidad de perder mi propiedad.
No tenía ni idea de la increíble creación que me
esperaba. Después de graduarme como maestra Ishaya, fui
a vivir a Puerto la Cruz, Venezuela, en otra propiedad espectacular,
mirando al mar Caribe. Comenzamos a enseñar
Las Técnicas de Los Ishayas a las clases más numerosas del mundo. En un
corto período de tiempo, logramos reunir suficiente gente como para
realizar el primer entrenamiento
de maestros en América Latina. Allí fundamos el primer
centro para expandir Las Técnicas de Los Ishayas por el
sur del continente.
Me volví como una niña construyendo castillos de arena.
Llegué a experimentar tanta libertad, que finalmente
mi miedo a perder se fue diluyendo. Después de residir dos
años en Venezuela, me mudé a Colombia y encontré la propiedad
más espectacular que jamás habían visto mis ojos.
Justamente la descripción del paraíso que les ofrecí unas
 páginas
más atrás, es la vista que tengo mientras escribo
este libro: estoy sentada en mi habitación, en una colina,
rodeada por el océano.
En esta finca alquilada, que se encuentra al lado de un parque nacional
en Colombia, hemos logrado construir un
centro magnífico para entrenar maestros de Las Técnicas
de Los Ishayas. El centro es bellísimo y vivimos en un paraíso
absoluto. Sin embargo, tal como lo hace un niño con
un castillo de arena, también puedo dejar ir este centro.
Porque sé que mi siguiente creación va a ser aún más grande,
más espectacular y más increíble de lo que puedo imaginar
en este momento.
¿Te puedes imaginar viviendo tu vida con esa experiencia?
Como un niño con un castillo de arena, teniendo la
habilidad de destruir como las olas y luego recrear en un
instante, sin el miedo de no poder recobrar nunca lo que
hayas perdido. Podrías decir, "suena impráctico, suena estúpido,
suena irresponsable". Aparece como todas aquellas
cosas acerca de las cuales te previnieron tus padres.
Pero, ¿qué tal si todas tus creencias están creando tu
mundo y todos tus deseos no tienen límite? ¿Qué tal si realmente
pudieras tener esa experiencia en lugar de transigir y quedarte
estancado en un lugar que no tiene para ti nada
de magia, de plenitud, libertad o amor? ¿Qué tal si todo
esto puede ser tuyo?
La expansión de la conciencia te brinda esta experiencia sin apego y
una vez que experimentas la conciencia,
puedes tener la fortuna de dormir en un hotel de cinco estrellas o en
una colchoneta de yoga en la habitación trasera de alguna casa y
todavía estar en la dicha absoluta. ¿Es
esto desilusionante? No. En realidad, esto es precisamente
la libertad absoluta. Cuando no necesitas nada, el universo te
recompensa con todo lo que tu corazón desea.
Imagina entonces mi dicha, cuando al fin encontré la
herramienta que me permitió sentir paz y alegría todo el
tiempo. Ésta no sólo detuvo mi sufrimiento, sino que también
me permitió ver claramente la comedia de mis dramas. Solidifiqué mis
relaciones con otras personas desde
un espacio de autenticidad y no de transigencia, y comencé a
experimentar amor absoluto por mí misma y amor incondicional
hacia los demás. Me sentí en casa. Me sentía completa
sin importar lo que estuviera pasando a mi alrededor: si tenía una
relación o no, si tenía un trabajo maravilloso o
no, si tenía mucho dinero o no. Nada de lo que ocurría afuera
me podía causar dolor porque me sentía completa adentro.
Todo esto era la recompensa y el resultado de la
expansión de mi conciencia, producto de la práctica de Las
Técnicas de Los Ishayas, El Eslabón Perdido.
continuará.....
Con alabanza, gratitud y amor incondicional,
Sakti y Bhushana Ishaya |