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“A donde tú vayas, yo iré”
-El Libro de
Rut
La vida fluye en olas de
energía femenina. No habría vida sobre la Tierra sin la Madre. Siempre
nutriendo, nunca juzgando, la Diosa es la personificación de todo
crecimiento y progreso. La Madre Tierra es fértil y se encuentra en
constante crecimiento. La relación natural de los humanos con la Tierra
es de receptividad. Los humanos equilibrados viven una relación
recíproca, simbiótica con su Madre: complementándose, enriqueciéndose,
expandiéndose en olas de vida, amor y regocijo.
Con el dominio del ego,
(nuestras creencias y juicios limitativos) en la conciencia colectiva de
la raza humana en los pasados cinco mil años, nuestra relación con la
Madre Tierra ha cambiado fundamentalmente. El ego desea poseer todo,
controlar todo para quedar atrapados en nuestras creencias y juicios
limitativos. Los seres humanos que se basan en sus egos no reciben a la
vida en regocijo con la Fe en una única dirección; los seres humanos que
se basan en sus egos viven en el miedo, lo que los lleva a intentar
manipular todo en la vida. El control de la Tierra por el hemisferio
izquierdo, de dominio masculino, basado en el ego de la conciencia
colectiva de la raza humana, nos ha llevado al umbral de la destrucción
global. No hay duda alguna de que esto debe cambiar; no hay duda alguna
de cuál será el cambio ha realizar; la única pregunta es cuán rápido se
realizará este cambio.
Tomando El Mando Del
Timón
Existe un nuevo
movimiento en la conciencia colectiva de la raza humana. Comenzó como
unas pequeñas gotas de agua en algún manantial oculto, pero se expande
día a día con poder y pasión, convirtiéndose en un poderoso y expansivo
mar desbordante, arrastrando con él todas las limitaciones del stress y
de los juicios y restaurando la inocencia. Este movimiento es el retorno
de la autoridad de la Diosa, ausente en las civilizaciones dominantes de
la Tierra por más de cinco mil años. La Diosa domina con el hemisferio
derecho; Ella personifica la intuición, Su realidad fluye en olas de
amor desde el corazón de todas las criaturas.
El amor sana; el miedo
divide. Hay sólo dos emociones básicas: amor y miedo. La primera es de
Dios; es el poder de movimiento del Espíritu Santo a través de la
Creación; es la vida que fluye de la Diosa. El miedo es la base donde se
construye y se apoya el ego- se basa en la ilusión y vive en sueños. Es
irreal en su esencia, pero de todas maneras trae desastrosas
consecuencias para la vida humana. La vida basada en el miedo nos lleva
al sufrimiento, enfermedad y muerte. Una vida dedicada a la Realidad y a
la experiencia del amor nos lleva al regocijo, sanación y vida.
Esta elección del
pensamiento, sentimiento y experiencia basados en amor o miedo, es mucho
más fácil de realizar de lo que comúnmente se supone. Es, después de
todo, sólo una elección, una simple elección con consecuencias
ilimitadas. Cuando el amor está firmemente a cargo, cuando la energía
femenina de la Diosa guía el timón de la vida, el verdadero progreso
comienza y se acelera cada vez más rápido en el corazón de la
perfección.
El Regreso de Ishani
La apreciación de la
belleza y la pasión por la vida son las contrapartes de una existencia
alineada con el amor. Por primera vez en mucho tiempo, el aspecto
femenino de Cristo, Ishani, está retornando a la Tierra. Cuando tome
cuerpo por completo aquí, la vibración Ishani de amor puro e
incondicional propulsará a toda la raza humana a través de una fase de
transición y hacia un modo de vida y existencia completamente nuevo.
Cuando Ishani gobierne en cada corazón humano, no habrá más enfermedad,
muerte, pena, ni destrucción de la Madre Tierra o de alguna de Sus
criaturas. Todas las especies vivirán en armonía, toda vida progresará
en una expansión ilimitada de amor y regocijo, y en una completa
iluminación humana. Esto es la Reconciliación, la completa expansión y
florecimiento de la Conciencia de Unidad de cada ser humano.
La Reconciliación está
llegando a toda la humanidad ahora. Esta es la Séptima Misión de la raza
humana; este es el amanecer de la consumación de los trabajos de tantos
por tanto tiempo; esta es la era profetizada por todas las
civilizaciones importantes en la historia de nuestro mundo. Estamos hoy
de pie en el umbral de la realización del antiguo sueño. Solo
necesitamos suficientes trabajadores dedicados para hacer una suave
transición para la raza humana. Esta transición está llegando, es
inevitable; la única pregunta que nos queda por hacer es cuántos
entrarán a la Nueva Tierra. A cada ser humano se le ofrecerá la
oportunidad de elegir entre la Vida de inmortalidad o la muerte que
llega desde el ego, de nuestras creencias limitativas y nuestros
juicios. Nuestro trabajo es sólo proveer esta elección a todos los
humanos; no decidir por ellos su elección.
Las Técnicas de los
Ishayas poseen el conocimiento de sanar a cualquiera; no hay nada que
estas técnicas no realicen por un alma que elige la inocencia a las
mentiras del ego. Los frutos de las Técnicas de los Ishayas son el
regocijo interminable, impecable claridad, amor infinito, perfecta
salud, alineación completa con el Espíritu Santo. Es imperativo que esta
Enseñanza se extienda a todas las tierras y personas. Esta es la
dedicación de por vida de cada Maestro Ishaya; es la luz que guía en el
impecable compromiso de cada Ishaya. |