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Que
Es El Ascendente?
Por MSI (Maharishi Sadashiva Isham)
Cuando percibimos el mundo externo, vemos nuestras definiciones de las
formas y objetos, pero no el Campo Unificado subyacente en el cual estos
aparecen. De manera similar, en nuestro mundo interno, sentimientos y
pensamientos abundan en nuestra conciencia, pero la conciencia de la
Conciencia en si, es siempre desconocida. El Ascendente es el espacio en
el que todas las cosas existen; es la esencia de la cual todo ha sido
hecho: pensamientos, computadoras, mi tia Flor.
Esto no es un vacío, como algunos lo han llamado no es una realidad
vacía o negativa. Al contrario, el Ascendente es un estado positivo de
plenitud, de Infinita energía potencial de la cual todo proviene. Como
el Ascendente sirve de base y penetra todo lo creado, le llamamos
Omnipresente. Todo viene de El y todo existe gracias a El. Nada puede
existir, o existe, aisladamente. Todo esta formado por el Ascendente,
fluyendo continuamente, manifestándose.
El Ascendente no puede ser medido ni definido. Le podemos asignar un
nombre, como el Infinito, o Sin Fronteras, o el Absoluto, pero todos
estos nombres implican que es algo. Cualquier nombre que le demos al
Ascendente, o cualquier creencia acerca del Ascendente, no es la
experiencia del Ascendente. Es solo cuando abandonamos nuestra
insistencia de intentar limitar lo Ilimitado, cuando abandonamos nuestra
insistencia de asignarle conceptos del estado despierto de conciencia,
que la Luz Infinita del Mundo Original comienza a brillar dentro. Libre
de las fabricaciones de la mente acerca de la naturaleza de la Realidad,
experimentamos la conciencia como Absoluta e idéntica con todo lo que
existe.
Al Ascendente no lo causa nada, es su propia causa; es siempre lo mismo,
nunca cambia. Al igual que el agua, no se la puede alterar sin importar
cuanta suciedad caiga en ella: solamente su claridad se vela, mientras
su naturaleza se mantiene igual. El Ascendente es estabilidad perfecta -
es el Fundamento de todos los principios. En el Ascendente no se
experimenta dualidad, no existe diferencia entre el ser y el Ser. No
existe separación. Se lo puede comparar a una experiencia "cumbre" o
"pico" mientras pintamos, escribimos, o componemos música donde no
existe la dualidad sujeto-objeto. No hay ningún pensamiento en el
Ascendente, no hay sentimientos, no hay otra cosa mas que Silencio:
Eternidad, autosuficiencia.
El Ascendente es la Realidad Esencial de la cual todo se ha originado y
en la cual todo continua existiendo por siempre. El experimentar esto
como nuestra Naturaleza Verdadera es la Iluminación. A través de las
Técnicas de los Ishayas, el Ascendente se experimenta como nuestra
naturaleza esencial, como conciencia de la misma conciencia, como pura
Conciencia Ilimitada. Esta es la experiencia de la Libertad Infinita.
Esto es la liberación de las limitaciones del ego. Como el Ascendente es
la Fuente de todo, el reconocer que "Yo soy Eso" significa que reconozco
que soy capaz de extenderme por todas partes. Este es el estado de Ser ,
libre de alguna y toda dualidad, liberado de todo sentido de Mió o Soy.
El Ascendente simplemente es. Y Eso yo soy.
Aun cuando la experiencia del Ascendente es imposible de expresar con
palabras, es una experiencia real. De hecho, la experiencia del
Ascendente es mas real que cualquier experiencia del estado despierto de
conciencia. La experiencia del Infinito es infinitamente abstracta y aun
infinitamente concreta. Una vez que esto se saborea, la vida no puede
seguir igual. No existe un patrón de conducta previo, habito, juicio o
creencia que pueda resistir la fuerza de la Conciencia Infinita, ya que
el Ascendente es la raíz de todo.
Cuando la mente experimenta el silencio del Ascendente, los pensamientos
no se mueven. Como un lago cuyas aguas no las toca el viento, en
perfecta calma, sin olas, sin movimiento de ninguna clase, así nos
sentimos cuando la mente se abre a la experiencia del Ascendente. Este
estado se puede medir a través de electroencefalogramas: la coherencia
de las ondas cerebrales es el objetivo de la medida de la experiencia
subjetiva de practicar las Técnicas de los Ishayas.
La mente consume cantidades menores de energía cuando flota en el
Ascendente; por esta razón, el cuerpo logra entrar en el mas profundo
nivel de reposo posible. En el estado perfecto de silencio Infinito, no
hay necesidad de respirar: el individuo retiene la vida reconociendo que
el o ella es parte de la Vida Universal, que no es diferente ni esta
separado de la Existencia Divina. En otras palabras, la vida continua
porque la vida es la esencia del Ascendente. En este estado, no hay
descomposición posible, no existe enfermedad, no hay muerte, no hay
sufrimiento, no existe dolor.
El Ascendente es la fuente de todo. Nada esta fuera de El; nada esta
hecho de otra cosa que no sea El; nada puede existir fuera de El, ni por
la mas mínima fracción de tiempo. Es la parte consciente de la
Conciencia; es la parte de la existencia que existe. Es todo lo que
siempre fue, todo lo que siempre será; tu, con tu sistema nervioso
humano has recibido al nacer el regalo mas maravilloso - una maquina que
no solamente es capaz de experimentar el Ascendente, sino que también lo
dirige en cualquier forma que elijas.
En realidad tu ya estas dirigiendo el Ascendente todo el tiempo. Pero si
tu mente no se enfoca continuamente en un solo deseo a la vez, los otros
pensamientos y deseos contradictorios que tenemos se cancelan los unos a
los otros. No totalmente, por supuesto, o serias un esquizofrénico cata
tónico - no harías nada sino sentarte y mirar al vació. Desde el momento
que tu estas leyendo esto, seria seguro asumir que no te estas
contradiciendo a ti mismo, que no navegas en círculos sin sentido en el
bote de tu mente.
La mente cuando esta en contacto con el Ascendente es como una piscina
perfectamente tranquila. Pensamientos y deseos son como piedras que
arrojamos en ella. Si una sola piedra cae, bellísimas ondas
perfectamente concéntricas se propagan en el agua y llegan a la orilla
lejana. Si dos piedras caen se originaran picos y valles que se cruzan
los unos a los otros, unos haciéndose mas grandes y cancelando a otros.
Si un puñado de piedras cae, el resultado es caos, no hay ningún orden.
El calmado reflejo del agua se parte en una miríada de pedazos
imperfectos. La luna puede estar brillando serenamente arriba, pero el
agua reflejara solo un movimiento frenético.
En cualquier playa de arena, el tipo y la calidad de las olas determina
en gran manera la forma de la arena. Del mismo modo, el tipo y la
calidad de nuestros pensamientos determinan en gran manera nuestra forma
de pensar. Las olas que causan nuestros pensamientos y nuestros deseos
producen efectos inmediatos (en la superficie) y efectos de largo plazo
(mas profundos), al mismo tiempo. Cuando la manera de pensar y de desear
es caótica, el resultado tendrá que ser necesariamente, experiencias
anormales- mentales, emocionales o físicas- y conducta anormal. El grado
de pensamiento caótico determina directamente el grado de desorden en la
vida. Cuando la forma de pensar y de desear sigue un orden, el resultado
es salud, felicidad, regocijo, progreso, creatividad, cumplimiento.
Esto puede que sea fácil de entender intelectualmente: si mis
pensamientos están desordenados, mis acciones y mi vida estarán
desordenados. Pero como el Ascendente es la Fuente de todo, es cierto
también que mis pensamientos caóticos reaccionaran con todo el Universo
todo el tiempo y en todo lugar. Como el salmón que regresa a su lugar de
reproducción para poner sus huevos, no hay accidentes del destino,
simplemente son nuestros pensamientos regresando a su fuente en nuestras
propias mentes.
Literalmente hablando no hay a quien culpar, nadie a quien condenar,
nadie a quien juzgar de ninguna manera. Mis propios deseos han creado mi
Universo, solo para mi; tus deseos han creado tu Universo, solo para ti.
El hecho de que tantos de nuestros Universos parezcan similares y
parezcan que tengan tantas cosas en común es una feliz o útil
coincidencia que define nuestra humanidad. (Aquellos cuyos Universos
están fuera de sincronización con la mayoría de la humanidad acaban por
terminar en hospitales mentales o prisiones.) Esto implica que la mejor
cura para todas las enfermedades, mentales o físicas, es la misma,
reconectar la mente del individuo concientemente con el Ascendente.
La mente humana es tan infinitamente flexible que puede expandirse en su
experiencia de lo mas concreto a lo mas abstracto- desde la realidad
física experimentada por nuestros sentidos hasta la abstracta realidad
interna de la misma Conciencia.
El hilo unificador de la vida es el Amor. Este fino hilo corre desde lo
mas concreto hasta lo mas abstracto, en cualquier nivel de existencia,
en cualquier nivel de experiencia. Este hilo parece delicado, una cosa
frágil, que se puede perder o romper fácilmente, pero no es así. Es mas
duro que el granito; no se puede romper, no se puede ignorar, no se
puede perder. Crece siempre, especialmente cuando lo damos. No nos
podemos salir de el, aunque algunas veces erróneamente creemos que
podemos. Lo que sucede cuando creemos que nos hemos salido del Amor es
que nuestros mutuos y contradictorios deseos proyectados han hecho
imposible que nuestra relación provea un crecimiento mayor. Esta es la
descripción mas suave y acertada.
Porque bajo todos nuestros deseos (esa mezcla de impulsos
contradictorios que lanzamos a las tranquilas aguas del Ascendente) allí
yace por siempre nuestra intención original, cristalina, sin
imperfección, pura, dirigiendo nuestro ser a través de situaciones, vida
tras vida, mundo tras mundo. �Y cual es esa intención original? Es la de
regresar a nuestra Fuente. No nos sentimos y nunca nos sentiremos en
casa aquí, siempre nos sentiremos como viajeros desposeídos del tiempo.
Eso ciertamente es lo que somos. Como Pellinore de las leyendas
Arturianas, hemos perdido nuestros reinados y vagamos sin ruta,
oxidándonos lentamente ya que nuestro hogar se nos ha hecho invisible.
Si, nuestro exilio nos lo hemos provocado nosotros mismos. Hemos
escogido estar aquí, podemos elegir regresar al lugar del que vinimos en
cualquier momento que deseemos. Nada se puede interponer entre nosotros
y nuestra reunión con el Origen ya que realmente nunca hemos abandonado
el Ascendente. Solo pensamos que lo hemos abandonado; hemos viajado
extremadamente lejos en nuestra imaginación, pero es solo fantasía. El
Ascendente esperara pacientemente que recordemos, a través de toda la
Eternidad si es necesario. Porque nosotros somos el Ascendente. No
importa por cuanto tiempo nos olvidemos de este simple hecho, no importa
por cuanto tiempo neguemos fervientemente que esto sea verdad, o que
continuemos fabricando sueños falsos y extra�as creencias, el Ascendente
nos esperara pacientemente.
No hay pensamiento que podamos pensar, ni acción que podamos actuar, que
pueda cambiar este hecho tan sencillo. El Ascendente es la raíz de
quienes somos, es la plena expresión de todo lo que podremos ser, es el
Origen no solo de nosotros sino también de todo, en todas partes, todo
el tiempo. La vida, por lo tanto, es extremadamente fácil de entender.
Si esto pareciese difícil de entender, es solo porque hay una parte de
ello que no ha sido entendida adecuadamente. Solo puede ser porque
todavía hay áreas de nuestras personalidades que aun no han sido
dirigidas. Como podemos cambiar esto? En cualquier forma que funcione!
Las Técnicas de los Ishayas es un proceso sistemático de preeducación de
la mente para liberarnos de los prejuicios y la condena. Es un proceso
completamente automático; una vez que se empieza continua por si mismo.
La mente se asemeja a un disco de vinilo- existen surcos en nuestros
cerebros, circuitos de neuronas, formados por repetidas experiencias y
pensamientos repetidos. Es posible entrenar la mente de nuevo para que
los surcos mas profundos sean los que lleven a la expansión de la
conciencia hacia la liberación. La mente solo necesita aprender a tomar
el ángulo correcto, entonces todo el proceso es perfectamente natural.
Los surcos mas profundos comienzan a esfumarse y son eventualmente
eliminados.
El estado natural de la mente humana es la Iluminación!
Los Ishayas en Sudamérica.
Centro Maharishi Sakti Ishaya, Santa Marta, Colombia, www.losishayas.com
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