® Inicio | Quiénes Somos? Contáctenos  

Inicio | Santerías Dietéticas | Info - TerapiasPrácticas Gacetillas y Talleres Boletín Semanal Terapeutas Comercios | Ayuda | Contáctenos

Nosotros los que hacemos "Armonizando Rosario", nos sentimos orgullosos de poder brindarle este servicio. -                                 

 

Tendrás todas las semanas Información en tu correo

 
 

 

 
 
   
Armonizando Rosario > Enseñanzas

Maharishi Sadashiva Isham

 

¿Cómo se ve la iluminación?

La Iluminación es ser 100% real. Una persona ilumi­nada vive en su corazón, no es humilde ni arrogante. Pue­de estar feliz, triste o enojada, pero incluso entonces está teniendo una experiencia humana, lo que atestigua desde un lugar de dicha y paz. Una persona iluminada hace lo que sea necesario para empujar toda la creación hacia su grandeza; es amor y verdad y nunca cede su verdad para lograr aprobación desde afuera. En resumen, alguien que está iluminado es 100% real a cada momento e instante, y juega el juego de despertar en un 100%. Para poder ser como Jesús, tienes que ser Jesús, no imitarlo.

A continuación encontrarán la experiencia de Durga Ishaya y cómo tuvo que soltar sus falsas máscaras y sus creencias, para llegar a ser verdaderamente iluminada. Luego de haber transitado un camino espiritual durante muchos años y tal como ella misma explica, se vio obligada a soltar muchos conceptos y creencias a fin de poder expe­rimentar la libertad absoluta. 

Ascensión de Los Ishayas

¡Camino a la Iluminación!

¡Pasaporte a la libertad! 

Historia de una búsqueda

He transitado los últimos 25 años de mi vida buscán­dome. Buscando aquello que desde dentro me traiga el sentir de paz, de seguridad en mí misma, de felicidad. Y he cono­cido a miles de personas como yo, que están en la perma­nente búsqueda. Búsqueda que ahora está lista para el encuentro. Con cada cosa que experimenté crecí, a veces, mucho, y otras, de manera más sutil; pero siempre regida por mi voz interior, aquélla en la que sólo habla el corazón.

Comencé cuando tenía 23 años, momento en el que, por primera vez, me topé con una profunda depresión que tomó las raíces de mi ser.

Hasta entonces, y a pesar de haber tenido una infancia y una adolescencia muy espirituales, había elegido impo­nerme la actitud de atea y había construido dentro de mí todo lo necesario para fundamentar esta posición en mi vida y mi acción. Al miedo, lo controlaba con ideología. Me refugié de manera creciente en este camino, pero una gran confusión comenzaba a crecer. El tiempo pasó, y fueron creciendo los conflictos en mi vida. 

De la destrucción al renacer

Mi crisis llegó a tal punto que comencé a hacer tera­pias. De todas maneras, la crisis finalmente explotó y mi vida cambió. Mi cuerpo habló, y lo hizo a través de una hemorragia interna que me llevó al borde de la muerte. No podía comprender cómo había llegado hasta este punto, teniendo en cuenta que yo estaba haciendo terapia. Este fue el llamado más poderoso de mi vida: a partir de ese momento fui invitada a vivir desde el corazón y el cuerpo y, no sólo desde el intelecto. Un sueño premonitorio me dio a elegir dado que únicamente podría seguir viviendo si lograba integrar mi espíritu a mi vida. Fue entonces, que un nuevo capítulo de mi vida comenzó.

Mi búsqueda se inició a través de maestros, y primeramente, decidí seguir el camino del yoga, llegando así a Sai Baba. Mientras tanto, y como estudiante de psicología so­cial, mi mundo interior comenzaba a expandirse.

De allí, pasé al Zen y a Gurdieff. Luego, llegó Osho, quien cambió mi vida. Había logrado encontrarme con alguien que había trascendido las limitaciones de la mente y que pensaba tal como yo. Y me entregué nuevamente. Me entregué a descubrir dentro de mí misma la verdad, a confiar en lo que sentía aunque el mundo me dijera lo contra­rio; a descubrir dentro de mí la puerta por donde podía pasar y encontrar que mi conciencia y Dios, fueran una sola cosa. Comenzaron a cautivarme la expansión de la conciencia y las meditaciones, al mismo tiempo que las te­rapias que aplicaba, crecieron en efectividad y creatividad. Sin embargo, y más allá de todo esto, dentro de mí, aún existía un profundo dolor, un dolor histórico, que ahora quedaba tapado por muchas experiencias interesantes, tales corro mis viajes astrales y todo lo relacionado con el mundo fuera del cuerpo. Esta habilidad siempre había estado conmigo como refugio y huida del dolor; ahora, como herramienta de trabajo, aumentaba con la práctica de la meditación.

Pasaron los años y también se sucedieron distintas si­tuaciones en mi vida; desempeñé muchos roles más como sanadora, maestra de Reiki, creadora de esencias florales, escritora, líder, alcanzando el éxito tanto en mi país como en el exterior. Sin embargo, una gran cantidad de creencias e ideas dominaban toda mi experiencia espiritual. El lugar de la Iluminación era una gran idea más, pero ya no sabía que más era necesario hacer para alcanzarla. Mi persona­lidad estaba invadida por una arrogancia evolucionada, un ego espiritual. Sentía que cuanto más hacía para alcanzarla, más me alejaba, si bien podía verla. Aparentemente, tenía todo lo que quería. Aun así, dentro de mí, una sed aumentaba incontrolablemente.

 

Los Ishayas en Sudamérica

28/12/2009 10:46 hs

 


   
Historias Librerías 
Música Vida Sana 
Enseñanzas El Agua
Experiencias Predictivas
Cocina Natural Oportunidades
Guía  de Empleo Otras Web
Eventos  Eventos Gratis
Rumores Bélicos Niños Índigos
Noticias Rápidas Contaminación
Prog. de Radio Solos y Solas
Folcklore C. Comercial

PUBLICIDAD

 
Notas de Interés
 
 
 
 
 
 
  Optimizado para 1024x860 © Copyright 2004 " ARMONIZANDO ROSARIO" ®  webmaster@armonizandorosario.com.ar