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Todos hemos
aprendido desde que nacimos a comportarnos de manera específica. A todos
nos han enseñado qué creer, y cómo conformarnos con lo que es aceptable
para nuestra familia, sociedad, cultura, religión y líderes políticos.
Usualmente ni siquiera pensamos que son creencias, pensamos que son
verdades y nunca las cuestionamos. Las aceptamos como "lo que debe ser".
En qué crees
depende del sitio donde has nacido, de la cultura y de los padres que te
han correspondido. Por ejemplo: ¿alguna vez te has imaginado por qué
tienes ciertas creencias religiosas? ¿Es porque tus padres y tu cultura
te dijeron en qué creer y ciegamente lo hiciste, o fue porque tu propio
pensamiento te guió a creer en lo que sea que crees?
Una pequeña niña
nacida en Bogotá, Colombia, y criada por unos típicos padres colombianos
para ser católica, cree lo que la iglesia dice porque eso es lo que sus
padres creen. Yo nací en Canadá y fui criada para ser protestante, y a
través de todos mis años de infancia creí que sólo los de mi comunidad
religiosa eran los únicos que irían al cielo y todos los demás arderían
en el infierno. También creía que todos los católicos eran pecadores,
que pensaban que podían pecar cada vez que quisieran y luego ir a
confesión y pagar dinero para que sus pecados fueran absueltos. Yo de
verdad creía que ellos pensaban que podían comprar su entrada al cielo.
Ni siquiera
pensaba que eso era una creencia que yo tenía. Mi madre, mi abuela, mis
tías y tíos me dijeron estas cosas y, por supuesto, yo las creí. ¡Era la
verdad! Qué ridícula fui al creer en todas estas cosas que los adultos
de mi familia me contaron sin cuestionarlas.
Nosotros les
insistimos a nuestros hijos para que se comporten exactamente como
nosotros hemos sido educados, aun cuando esto no nos trajo nada más que
infelicidad y miseria. ¡Seguir haciendo lo mismo y esperar un resultado
diferente es completamente absurdo! ¿Quién te dijo en qué creer? ¿En qué
crees? ¿Por qué haces las cosas que haces? ¿Qué tanto has bebido del
pozo de la locura?
Es muy
conmovedor el pasaje de la Biblia en el que Jesús dice: "Padre,
perdónalos porque no saben lo que hacen". Todas nuestras limitaciones
crean nuestro mundo y nuestra separación. Hemos aprendido
comportamientos reactivos para todo tipo de situaciones, tengan estos
sentido o no, estén basados en la verdad o no. Caminamos por la vida
inconscientes, desentendidos e ignorantes. La Ascensión nos permite
comenzar a ser testigos de nuestro comportamiento y gracias a esto
podemos empezar a tomar diferentes decisiones conscientes en cada
momento. Podemos optar por el amor en vez de hacerlo por el miedo.
Con la Ascensión
puedes empezar a hacer nuevas elecciones a cada momento, porque estás
enfocado en la alabanza, la gratitud, el amor y la compasión. Las
Actitudes de Ascensión nos anclan en el momento presente y TODO el poder
está aquí en este momento. Experimentamos la dicha, el amor y la paz
cuando estamos en el momento presente. ¿Estás listo para empezar a
experimentar más dicha duradera, amor y paz en tu vida? Éste es tu
derecho de nacimiento y eso será lo que experimentes una vez que
empieces a usar las Actitudes de Ascensión.
¡Oye Dios, es
hora de despertar!
¡Es hora de
despertar a la verdad de quien realmente eres!
Me querrías
si supieras
Las cosas por
las que he pasado
Me verías
Si ves el
lado oscuro
El lado que
oculto
Bajo la
puerta del sótano
Me
sostendrías
Dando pasos
cautelosos
Sobre el
frágil suelo
Cuando
encuentre la fuerza
Para decirte
donde he estado
Me besarías
En la boca
Que tanto
mintió
A la luz de
la vela
Tanto amor
brilla en tus ojos
Pero, se
apagará la luz
Si ves mi
lado oscuro
Sólo la
verdad me hará libre
Sólo la
verdad me hará libre
Quiero volar
muy alto
Mis Ángeles
me llaman
Mis Ángeles
me llaman
Diciendo
La Verdad
Liberará el amor |