|
Una charla de Swami
Chidvilasananda
Con gran respeto y amor
, os doy la bienvenida con todo mi corazón.
Los santos y los grandes
seres no dejan de repetirnos la misma Verdad.
Deja de preocuparte.
Hazte uno con el Ser. Pero por una razón u otra, cuando
oímos estas enseñanzas, no las conectamos con nuestra vida;
no tratamos de aplicarlas de forma práctica.
En cualquier momento
podemos cambiar la dirección de lo que vaya mal, sea lo que
sea. Pero para poder hacerlo, necesitamos tener una
confianza absoluta en nuestro interior; confianza absoluta
en lo que realmente somos. Si nos falta esa confianza,
entonces las cosas suceden por sí solas.
De forma que todo
revierte en nosotros. Nosotros tenemos que hacerlo y los
santos nos dan la gracia. Ellos hacen que experimentemos la
gracia de Dios.
Pero está en nosotros el
aceptar esa gracia y permitir que ella moldee nuestras
vidas. Nosotros tenemos libre albeldrío para hacer cualquier
cosa que queramos. Podemos rechazar la gracia, enmascararla,
arrojarla. Podemos hacer cualquier cosa. Es extraordinario
apreciar que todo ser humano tiene la habilidad para hacer
lo que quiera con lo que tiene. Tenemos absoluto control.
Debemos de aprender a
aceptar la gracia cuando nos llega. La Gracia no es sino el
Ser; eres la energía divina. Lo que ella puede hacer, es muy
superior a lo que nosotros podamos alcanzar sólo con la
mente o el intelecto.
Cuando la gracia se
manifiesta en nuestros cuerpos o en los cuatro instrumentos
psíquicos , nos sentimos muy ensanchados. Sentimos que
podemos abrazar el universo entero. A eso la gente lo llama
experiencia cósmica o conciencia más elevada. En estado de
gracia, hay una gran capacidad para hacer cosas, lo cual
sucede naturalmente. Es muy distinto a cuando tienes que
forzarte para hacer cosas. Es un sentimiento de que hay una
mano apoyando nuestra vida, una mano que nos protege por
completo. Eso es la gracia.
Baba solía decir que no
es que la gracia no exista, es que nosotros la rechazamos,
no la aceptamos, no la absorbemos.
A muchos de nosotros nos
gusta vivir en un mundo negativo. Si no tenemos suficientes
elementos negativos, entonces los creamos y los esparcimos a
nuestro alrededor, tanto si son verdaderos como falsos;
luego vivimos en ese mundo. No rechaces la gracia. El que la
experimentes con pequeña intensidad o con gran intensidad no
tiene importancia. Tú permite que ella crezca dentro de ti.
El mirar hacia el interior es la meditación más sublime,
pues una vez de descubrir lo que allí hay, ese mismo
principio puedes verlo en todas partes.
Una de las enseñanzas de
Baba es: Si no puedes poner en práctica tu conocimiento, ese
conocimiento es inútil. Si no puedes practicar lo que sabes,
sino puedes poner en práctica tu propia comprensión, más
vale no tener conocimiento alguno. Muchos de nosotros
podemos dar grandes consejos, sugerencias maravillosas, pero
nuestra propia vida es confusión total. El conocimiento ha
de ser puesto en práctica. Nuestra comprensión ha de ser
puesta en práctica, tiene que ser aplicada.
Lo que hay que hacer es
tratar de que tu propia energía surja desde el interior.
Tanto si lo entiendes como no, es tu propia grandeza la que
se extiende por doquier. Es también tu propia bajeza la que
se extiende por doquier. Cuanto más sublime seas
interiormente, mayor se hará cuanto te rodea. En este mundo
hay dos direcciones: o subes o bajas. Puedes engrandecerte y
subir; puedes rebajarte y caer muy bajo. Cuando subes,
puedes hacer subir contigo a mucha gente hasta esas alturas.
De la misma forma , cuando caes, puedes arrastrar contigo a
mucha gente.
Por lo tanto , depende
de nosotros en este cuerpo. Comprende que cada pensamiento
elevado que tengas, cada pensamiento positivo que tengas,
cambiará todo a tu alrededor. De la misma forma, cada
pensamiento negativo que tengas, cada pensamiento mezquino
que tengas, cambiará todo a tu alrededor. Por esa razón no
caigas en la pereza. La pereza no está sólo en el cuerpo,
está también en la mente. Cuando deseas que tu mente no
piense en nada o que tu intelecto no haga nada, no quieres
que tu ego siga funcionando. No te hagas perezoso. En cuanto
dejas de ser perezoso, también dejas de ser falso. En cuanto
dejas de ser falso, hay una gran verdad que surge y esa
misma verdad invade todo............
|