Baba
Muktananda fue un gran
enemigo del menosprecio a
uno mismo. Él impulsó a
todos los buscadores a
mantener la conciencia más
elevada de sí mismos. Les
enseñó a todo el mundo que
el progreso espiritual
consiste en expandir tu
capacidad de percibir la luz
de Dios en todo. Las
palabras de Baba estaban
llenas de entusiasmo y
ayudaron a incontables
buscadores a reconocer su
propio valor. De hecho, la
gente, sólo con estar en su
presencia, experimentaba su
propia valía. Si había una
cosa que Baba afirmara
fielmente una y otra vez,
era el valor innato de cada
ser humano. Él dijo de
muchas maneras diferentes:
“Conoce tu propia valía.
Respétala”.
Para Baba las impurezas no
eran nada comparadas con la
luz de Dios. Su propio ser
siempre rebosaba de
divinidad y así, en su
presencia tus impurezas
quedaban aniquiladas. Las
vibraciones de amor por Dios
emanaban de Baba como un río
caudaloso y , de este modo,
en su presencia también tú
experimentabas una devoción
por Dios muy fuerte y
profunda. Cargas como la del
odio hacia uno mismo no
podían mantenerse cerca de
Baba. Se ponían a sí mismas
de manifiesto como
fragmentos de ignorancia,
esquirlas de un pasado que
estabas dejando atrás. Baba
escribió y habló del proceso
de purificación de muchas
maneras diferentes. En una
ocasión dijo:
No debes menospreciarte a ti
mismo viendo únicamente tus
faltas. De hecho, debes
seguir felicitándote por tu
excepcional buena fortuna.
Debes seguir pensando: “Me
he vuelto completamente
puro”. No debes recordar las
acciones pecaminosas de tu
pasado; únicamente debes
recordar al Señor que vive
dentro de ti.
Debes liberar tu mente de
sentimientos de
culpabilidad; esto es sólo
una fase de la mente. En
lugar de eso, debes cantar
el Nombre divino tanto como
puedas. Volverte puro es
sólo cuestión de un segundo,
de un momento, sobre todo si
estás en un lugar sagrado:
en un templo o en la morada
del Guru. No debes
identificarte con las
innumerables fantasías o
pensamientos que surgen en
tu mente cada momento. En
cambio, debes identificarte
con la fuente de donde
surgen todas estas
fantasías. Esta fuente es el
Ser, y el Ser eres tú.
Manténte consciente de tu
suprema pureza interior. A
la luz divina que existe
dentro de ti no le afecta ni
le limita ninguna fantasía
que pueda surgir en tu
mente. Cuando te vuelves
consciente de tu propia
Realidad suprema, también
percibes el lazo de amor que
te une con Dios. Te llenas
de contentamiento, estás
totalmente libre. Por eso
recorres el camino
espiritual.
Del libro “Llénate de
entusiasmo” de Gurumay
Del libro “Valentía y
contentamiento” de Gurumay