¡Qué experiencia más emocionante
cuando se suelta la sujeción del destino y la gracia
comienza a desempeñar un papel más importante en tu
vida! De repente un día te das cuenta de que te has
liberado de antiguos pensamientos que te
atormentaban, de conceptos que ya no son relevantes
para ti. Te sientes libre de sentimientos duros, de
relaciones venenosas y de todos los impulsos
repetidos que solías encontrar tan atractivos. Todo
ello ha dejado de atraparte. Eres más ligero y al
mismo tiempo te has hecho consciente de la compasión
que se te ha prodigado. Cuando alcanzas esta
comprensión tus ojos se llenan de lágrimas y emergen
plegarias hacia tus labios. Todo lo que tu corazón
desea es alabar al Señor, el poder supremo que te ha
liberado, casi sin que te dieras cuenta. ¿Lo has
experimentado?.
Y también hay momentos en que alabas a Dios y ni te
das cuenta de que lo estás haciendo. Ésa es la mejor
forma de gratitud.
Es algo muy natural darse cuenta de la propia buena
fortuna y reconocer la generosidad de Dios. Has sido
bendecido con la dulce gracia, que ha cambiado tu
actitud hacia la vida y te ha llenado de amor hacia
Dios. Por eso nos reunimos una y otra vez: para
pedir que el manantial de gratitud permanezca
siempre lleno al máximo y rebose continuamente en
nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.
Cuando una persona se ha acercado a Dios, incluso
sus lágrimas son signos de alegría .En una ocasión,
en una sesión de preguntas y respuestas, Baba
Muktananda dijo: "Si tienes que llorar, es mejor
llorar silenciosamente. El llanto tiene una función
muy misteriosa. Comienzas a llorar cuando estás
sobrecogido por un sentimiento de gratitud hacia el
Señor por todas las cosas buenas que has recibido en
tu vida. Esas lágrimas son muy nobles. Esas lágrimas
son como una risa extática y alegre. A veces, me
viene lágrimas a los ojos al recordar todo lo que mi
Guru hizo por mí, y eso es muy bueno".
El gran santo Kabir solía decir:
"Éstas lágrimas son realmente agua bendita" .Él
cantó:
¿Quién vendrá a bañarse en este río bendito?
Dentro de mi mente he creado el Ganges.
He creado la Kashi, el lugar sagrado.
¿Quién se bañará en este río bendito?
Estas lágrimas son incluso mejores que el agua
bendita. Están santificadas por el recuerdo del
Señor, por el canto del nombre de Dios, por la
entrega de todo tu ser a Dios en auténtica
adoración.
"Llénate de entusiasmo" pag 208
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