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De una charla de Swami
Chidvilasananda
Conviértete en la encarnación del amor (
continuación)
Bebes las gotas de tu propia sangre.
Pero ni por un momento gritas, "¡Ay de mí! Me
duele" Esa es la señal de inmenso amor.
De modo que no te preguntes si vas a ser
atravesado por este inmenso amor, ¡ve! Y cuando este inmenso
amor te habla, escúchalo;
sigue su mandato. Entrégate al despenar de
este inmenso amor. Y si su voz en tu interior amenaza con
destruir todos tus conceptos, permite que se destruyan; no
te quedes atrás. Cuando sientes un dolor divino en tu
interior, es ese amor. Al igual que una perla de excelsa
belleza que se forma dentro de una ostra, no tiene precio.
Así que no importa cuántas veces te hiera su espada; no
importa cuántas veces te desmayes; no importa cuántas veces
te mate, ese amor es benévolo.
Jnaneshwar Maharaj escribió:
Los yoguis colocan la antorcha de Kundalini
en la base de la columna, y con esta luz, encuentran el
camino al centro de la coronilla.
Cerrando firmemente las nueve puertas del
cuerpo con el fuerte cerrojo del auto-control, abren la
ventana del canal central que sostiene nuestra vida.
Por el canal central, [estos yoguis]
ascienden la escalera y llegan a la cumbre de la coronilla.
Subiendo por los escalones del cocodrilo, y
habiendo traspasado el abismo, se apoyan en los cielos y al
final se absorben en el Absoluto.
Al decir "los escalones del cocodrilo", el
poeta se refiere a todas las negatividades que
experimentamos a medida que la Kundalini asciende y purifica
los centros inferiores. Para seguir el camino del amor
necesitas de la luz interior, y la única manera de que
puedas seguir el camino del amor es cuando esta luz interior
ha sido encendida. Es por esto que los yoguis "colocan la
antorcha de Kundalini en la base de la columna". No es una
mera frase; es una realidad. Las personas dicen, "Cuando
recibí Shaktipat, vi luz en mi cabeza," o "Con los ojos
cerrados, vi luz a mi alrededor. ¿Esto significa que mi
Kundalini está despierta sólo en la parte de arriba y no en
la de abajo?" La manera en que percibes las cosas puede
concordar con tus viejas costumbres y hábitos. No obstante,
¿sabes realmente cuánto has visto y cuánto no has visto? Hay
quienes dicen "En realidad no soy muy espiritual. No tengo
experiencias aunque trate de meditar." Pero ¿están seguros
de que no están siendo guiados a través de sus sueños y sus
acciones? Una vez que ha sido puesta en marcha, la Shakti,
la energía, esta fuerza invisible, siempre está trabajando.
A veces las personas dicen: "No creo en Dios, pero
experimento amor". De manera que nos hemos condicionado;
queremos pensar como queremos pensar, y no nos desasimos de
esto.
Cuando esta luz es despertada en nuestro
interior, poco a poco quema todo esto hasta que desaparece.
Y debido a ello, a veces cuando transitas el camino del amor
experimentas una fealdad absoluta. Cuando esto sucede, debes
comprender que es sólo el humo de toda la basura que está
siendo quemada. Baba Muktananda decía, no te quedes
estancado allí, esto también pasará, no te preocupes por
ello. Ten siempre la experiencia: la Shakti está trabajando,
la energía está trabajando.
Cualquier cosa que suceda, cualquier cosa que
se cruce en tu camino, no te desvíes. Cuando el inmenso amor
te llama, sigue el mandato. Cumple tu obligación. Y a medida
que sigues el camino, aunque no lo completes en esta vida,
en otra vida comenzarás una vez más donde te detuviste en
esta.
Nuestro propósito es estar enteros,
completos, ser vastos, todopenetrantes. Pero la experiencia
de la cual hablan los sabios es que mientras te vuelves
completo, te conviertes en una partícula, más pequeña aún
que una mota de polvo. Y cuando te fundes en este amor, te
vuelves más ínfimo que lo más ínfimo; te vuelves más sutil
que lo más sutil. Así que si tienes la sensación de que te
estás cayendo a pedazos, eso es lo más grande que puede
sucederte. Y cuando estés por completo acabado, ése es el
momento de saber que estás nadando en ese inmenso amor.
Cuando ya no existes, entonces sólo existe la experiencia
del amor divino.
Si no te conviertes en una partícula, en una
cosa diminuta, entonces te aferras a las grandes opiniones
que tienes sobre ti mismo. El gran santo Tukaram Maharaj
casi no tenía orgullo, y sin embargo le dijo al Señor:
Tengo tanto orgullo, tengo tanta arrogancia.
Permíteme ser un felpudo en el umbral de tu
casa, para que cuando la gente entre en ella, oh Señor, me
pisen, se limpien el barro sobre mi, y me rompan a pedazos.
Hazme el felpudo de tu casa.
El orgullo es enorme. Por lo tanto, entrégate
a este inmenso amor que lo quitará todo, dejando sólo una
cosa: a sí mismo.
Cuando experimentas inmenso amor todo el
tiempo, te ríes y te ríes. Tu experiencia proviene de las
insondables profundidades de tu existencia interior. Y
cuando lloras, es la misma experiencia. No puedes en lo
absoluto experimentar el fondo de tu ser. Lloras y lloras y
lloras;
no sabes cómo dejar de llorar. Este amor no
tiene fin. Hay risa y hay llanto, y hay risa y hay llanto.
Es todo amor, nada sino este inmenso amor.
Si experimentas temor, es porque estás
tratando de conseguir algo en particular de este amor. Y si
buscas. algo en particular, tienes miedo y te lleva a
ponerte nervioso. Sientes un horrible temblor, y no sabes
qué hacer. Y si sólo quieres que este amor te presente todo
color de rosa, entonces jamás tendrás amor en lo absoluto.;
nunca lo experimentarás plenamente. Si quieres amor, deja
que llegue de la manera que quiere llegar. No puedes ponerle
condiciones al amor como lo haces con el resto de tu vida.
No puedes limitar este amor como lo haces en tu vida diaria.
El gran santo Kabir dijo:
No salgas de tu casa para ver flores, amigo
mío.
No te molestes en hacer esa excursión.
Dentro de tu cuerpo hay flores.
Una de las flores tiene mil pétalos:
ése será un buen lugar para sentarse.
Al estar allí sentado, vislumbrarás la
belleza que hay dentro del cuerpo y fuera de él, antes de
los jardines, después de los jardines.
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