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De una charla de Swami
Chidvilasananda
Conviértete en la encarnación del amor
Con gran respeto y amor, les doy la
bienvenida a todos con todo mi corazón.
El otro día alguien quería saber, "Si el amor
es un regalo de Dios, entonces ¿para qué hay tantas
prácticas? ¿Por qué debe uno esforzarse tanto?" La razón es
que, de acuerdo con las escrituras, el alma individual vive
en la región del corazón, y en el corazón existen cien
canales. De cada uno de estos canales sutiles o nadis se
ramifican .
otros cien canales sutiles. Y otra vez, cada
uno de éstos tiene mil ramificaciones. ¡Calculen! Existen
setecientos veinte millones de nadis; y el prana, la fuerza
vital, los recorre a todos.
Mientras la fuerza vital fluye por estos
nadis, experimentas amor absoluto, amor divino, amor
incondicional. Este no es el caso de todas las criaturas, no
obstante, porque cada uno ha vivido cierta cantidad de
vidas, ha pasado por cierta cantidad de nacimientos y
muertes. Esto crea una acumulación de nudos y nudos y más
nudos de karmas -los samskaras, las impresiones dejadas por
las acciones, los pensamientos y los sentimientos. Y estas
impresiones obstruyen los canales sutiles. Es por esto que
necesitamos las prácticas, porque es por medio de las
prácticas que quemamos los nudos de todas esas impresiones.
Tal vez no acepten el concepto del
renacimiento, de nacer, morir y volver a nacer y volver a
morir. Pero sólo piensen en cinco minutos de su día.
En sólo cinco minutos, ¿cuántas veces se
mueren y cuántas
vuelven a vivir? Los sesenta segundos de un
minuto pueden ser como sesenta vidas: cada segundo no es más
que una vida. ¿Cuántas veces dicen: ""Mi corazón está
muerto", y luego '"Ahora me siento bien"?
Después dicen: '"N o, en realidad, no me
siento bien." '"Creo que me morí." '"Me parece que estoy
bien." "No, en realidad no es así". Y así sucesivamente.
Existen setecientos veinte millones de nadis
en el cuerpo humano.
De modo que para purificar la mente y tener
claridad, uno tiene que hacer las prácticas espirituales.
Así que en lugar de hacer la pregunta:
'"Si hay amor, ¿por qué necesito hacer las
prácticas?", debes comprender que la única manera de que
puedas hacer las prácticas es por amor. Sin amor, no se
logran hacer las prácticas. Sin amor, ni siquiera puedes
estar aquí. Sin amor, no hay nacimiento. Sin amor, tampoco
hay muerte. De manera que las prácticas existen para
purificar los nadis. Sin embargo, la manera en que las
prácticas comienzan a hacerse es por medio del despertar de
la Shakti interior, la energía interior, la gran fuerza.
Sólo el despertar interior hace que sea
posible para nosotros hacer las prácticas. Y la más grande
de las prácticas es ir hacia donde ese gran amor te lleva.
La práctica más grande es seguir el mandato del amor divino.
Las personas preguntan: "¿Debería seguir este amor a
ciegas?" Cuando se trata del gran amor, la práctica más
grande es seguirlo. Sí, seguirlo a ciegas. El inmenso amor
nunca te engañará. Es infinito. En su infinitud, este
inmenso amor arde continuamente en el fuego de la prueba; es
puesto a prueba cada momento que dura. Así que cuando este
amor te invita, ve; nunca vaciles. Nunca te quedes atrás.
Porque, como dicen los sabios, si te quedas atrás, un día te
arrepentirás porque el tiempo no te esperará. Tú tal vez
esperes que el tiempo llegue, pero el tiempo es despiadado.
No se detiene. Sigue su curso. De manera que cuando llegue
el momento en que este inmenso amor te llame, ¡ve! Esta es
la más grandiosa práctica, y es el primer paso.
No albergues dudas acerca de si el camino
estará lleno de dificultades y penurias, sólo síguelo. Por
momentos te atravesarán las flechas de este inmenso amor.
Como dice un gran santo:
Flecha tras flecha permites que tu corazón
sea atravesado.
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