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4.
Sva’dhya’ya
A la clara
comprensión de cualquier tema espiritual se le denomina Sva’dhya’ya.
Es
necesario estudiar filosofía espiritual como parte de las prácticas
espirituales, a fin de mantener la conciencia espiritual a la par del
desarrollo de la intuición lograda a través de la meditación.
Su
objetivo es penetrar en el significado de un tema, ya se trate de un
discurso, un libro o escrituras antiguas. La magnanimidad mental es un
pre–requisito para cualquier proceso de aprendizaje, pero debe
desarrollarse conjuntamente con el poder de raciocinio lógico para
evitar las trampas del dogmatismo. No se deben aceptar ciegamente las
palabras de los demás, por muy iluminadas que parezcan, sin antes haber
personalmente penetrado profundamente en su significado.
<<Así mismo, si lo que dice un
niño es algo lógico, debe aceptarse;
si Brahma nacido del Loto
(el Creador del universo) dice algo iló-
gico, debe hacerse caso
omiso.>> Shrii Shrii A’nandamu’rti
2.
Ilishvara Pran’idha’na
Iishvara
significa el controlador del universo; Pran’idha’na quiere decir
entender claramente, o adoptar algo como refugio.
Ishvara
Pran’idha’na significa la aceptación de la Conciencia Cósmica como el
ideal o meta de vida. Este último y más importante principio es
completamente interno, es totalmente un esfuerzo mental. La mente se
desprende de sus preocupaciones mundanas mientras medita en Iishvara, la
Conciencia Cósmica. El proceso de meditación ha sido tratado
adecuadamente en los capítulos 1 (pág. 2), 3 (pág.
8) y 10 (pág.).
<<La
fuerza mental indominable que nace como resultado del Iishvara
Pran’idha’na colectivo te ayudará a solucionar cualquier problema,
grande o pequeño, en esta tierra.>>
Shrii Shrii A’nandamu’rti
Antes de
dejar este principio, deberíamos enfatizar sobre las ventajas de la
meditación colectiva. En ésta, las energías mentales de aquellos
implicados se combinan, causando un tipo de sinergia donde la energía
total disponible para cada meditador es mayor que si los participantes
meditaran individualmente. Así, cada oportunidad para meditar en forma
colectiva, debe aprovecharse celosamente. Yama y Niyama
complementan las otras prácticas espirituales facilitando un mayor y más
rápido progreso. Este progreso acelerado culmina en la absorción de la
mente en el eterno éxtasis ilimitado de la Conciencia
Bienaventurada. |