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La historia de las tablas traducidas en las siguientes páginas es
extraña y más allá de la creencia de los científicos modernos. Su
antigüedad es estupenda, datando de unos 36,000 años AC. El escritor es
Thoth, un Rey-Sacerdote Atlante, quien fundó una colonia en el antiguo
Egipto después del hundimiento de la madre patria.
Él fue el constructor de la Gran Pirámide de Giza, erróneamente
atribuida a Keops. En ella, él incorporó su conocimiento de su antigua
sabiduría y también seguramente resguardó registros e instrumentos de la
antigua Atlántida.
Por unos 16,000 años, él gobernó la antigua raza de Egipto, desde el
52,000 AC aproximadamente al 36,000 AC. En ese tiempo, la antigua raza
bárbara, de entre la cual él y sus seguidores se habían establecido,
había sido elevada a un alto grado de civilización.
Thoth era un inmortal, es decir, él había conquistado la muerte, pasando
solamente cuando quisiera e incluso entonces no era a través de la
muerte. Su vasta sabiduría lo hizo gobernar sobre las varias colonias
atlantes, incluyendo las del Sur y Centro América.
Cuando llegó el tiempo de que dejara Egipto, creó la Gran Pirámide en la
entrada de los Grandes Salones de Amenti, colocó en ella sus registros,
y señaló guardias para sus secretos de entre lo más elevado de su gente.
En tiempos posteriores, los descendientes de estos guardias se volvieron
los sacerdotes de las pirámides, por lo cual Thoth se volvió deidad como
el Dios de la Sabiduría, El que llevaba los Registros, por aquellos en
la era de la oscuridad que siguió su muerte. En la leyenda, los Salones
de Amenti se volvieron del inframundo, los Salones de los dioses, en
donde las almas pasaban a su juicio después de la muerte.
Durante eras posteriores, el ego de Thoth pasó a los cuerpos de los
hombres en la forma descrita en las tablas. Como tal, él encarnó tres
veces, en la última fue conocido como Hermes, el tres veces nacido.
En esta encarnación, dejó escritos conocidos para los ocultistas
modernos como las Tablas Esmeralda, una exposición posterior y mucho
menor de los antiguos misterios.
Las tablas traducidas en este trabajo son diez, las cuales fueron
dejadas en la Gran Pirámide en la custodia de los sacerdotes de las
pirámides. Las diez están divididas en trece partes a nombre de la
conveniencia.
Las últimas dos son tan grandes y de largo alcance en su importancia que
en la actualidad está prohibido liberarlas al mundo. Sin embargo, en
esos contenidos están secretos los cuales probarán ser de inestimables
valor al estudiante serio.
Deberían ser leídas, no una vez, sino cientos de veces solamente puesto
que solamente así el verdadero significado puede ser revelado. Una
lectura casual dará unos vislumbres de belleza, pero un estudio más
intenso abrirá avenidas de sabiduría al buscador.
Pero ahora una palabra de cómo estos poderosos secretos se revelaron al
hombre moderno después de estar escondidos por tanto tiempo.
Unos ciento treinta años AC, Egipto, la antigua Khem, estaba en
confusión y muchas delegaciones de sacerdotes fueron enviados a otras
partes del mundo.
Continua ..... |