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Armonizando
Rosario
> Contaminación |
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Veneno
en los Agroquímicos de la soja |
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Graciela C. Gómez es abogada y escribana, nacida en Romang, Santa Fe, Argentina.
Actualmente vive en Buenos Aires. Graciela ha denunciado públicamente el
agrodicio y genocidio que cometen algunos grandes productores, y las
multinacionales: “usándonos como laboratorio a gran escala”, ante la omisión e
inacción de gobiernos y como consecuencia del uso de fertilizantes y
agroquímicos, como el glisofato, que se utiliza en la soja.
“Sufro de amenazas verbales o usan a terceros para hacérmelas llegar, típico de
cobardes. Me molestó, y mucho, el “apriete“ de un funcionario público, pero como
bien decía Quevedo: “Donde no hay justicia es peligroso tener razón, ya que los
imbéciles son mayoría”, a lo que quiero agregarle: los ignaros también.”
¿Cuándo comienza en tu vida esta dura lucha por esta causa y por qué?. ¿Cuál fue
la situación que te hizo decir basta! y te comprometiste a ayudar a la gente y
que se conozca esta realidad?
Desde que tomé la determinación de estudiar Derecho y ante un anterior intento
para seguir la carrera de Medicina, siempre supe que hay una función y una
misión que debo cumplir, aquí o donde sea, y es entre otras cosas: Ser la voz de
los que no tienen voz
¿Cómo y en que año nace la ONG Ecos de Romang?
Ecos de Romang nace en el 2007, costó decidir el nombre y largarlo a la vida
pública, pero ECOS es por ecología y debía tener el nombre de mi pueblo.
La soja transgénica y el maíz genéticamente modificados requieren químicos
creados y comercializados por las mismas empresas que crearon las semillas. Solo
se cultiva en 5 países en el mundo: Usa, Canadá, China, Brasil y Argentina,
donde se cultivaron veinte millones de hectáreas de tierras. Este tipo de
semilla integra un modelo productivo que exige la utilización de glisofato.
¿Gran negocio de unos pocos a costa de la salud de muchos, sobre todo de niños?
Es un negoción, un combo imposible de escindir. No solo a costa de la salud de
la población, sino de la biodiversidad toda, que está siendo testigo del gran
genocidio y agrocidio que cometen los señores feudales y grandes productores,
las multinacionales usándonos como laboratorio a gran escala, ante la omisión e
inacción de gobiernos a los que poco les interesa la soberanía alimentaria ni
los males que aquejan a la población.
La Presidenta Cristina Fernández ha firmado el Decreto Nº 21, por el que se crea
una Comisión Investigadora sobre la utilización de agroquímicos. Se ha
habilitado una línea gratuita, y un e- mail para recibir cualquier tipo de
denuncias o inquietud por parte de la población respecto de su situación
sanitaria, en relación con los agroquímicos. ¿Sabes como está funcionando esto y
si se hacen eco y actúan ante las denuncias que presenta la gente?
Recibir las reciben, yo mando decenas por mails, se han comunicado conmigo y
pidieron un teléfono para contactarme. Que se haga algo a futuro no lo sé, aún
no vi resultados y quisiera que demuestren mayor interés que un simple contacto,
¿qué pasará entonces cuando les escribe, por ejemplo, un campesino de Tres
Isletas, Chaco? Sin teléfono ni e-mail …
¿Cuál es la estrategia que realizan las corporaciones y el poder para maquillar
y manipular a la opinión publica con las evidencias irrefutables presentadas y
relacionadas a los efectos sobre la salud de los agroquímicos?
Hay leyes y lobbies al servicio de las multinacionales, el marco regulatorio se
basa en un criterio antiprecautorio, el principio de “equivalencia sustancial”,
sobre el cual se basa la evaluación del riesgo, es vago y mal definido, las
compañías así aducen que los productos transgénicos son “sustancialmente
equivalentes” a los no-transgénicos, y por lo tanto “seguros”. Las
multinacionales abren sus oficinas cerca de la Comisión Europea o de la
Eurocámara, desde allí, presionan en su beneficio a los poderes públicos, medios
de comunicación, científicos y a líderes de opinión. Gastan millones de euros al
año en lobbismo. Se benefician así, más transgénicos, menos leyes, y esto se
denuncia en el libro “Conspiraciones tóxicas”.
¿Cómo es la situación actual en la argentina en cuanto a las malformaciones
congénitas que padecen niños como consecuencias del uso de fertilizantes y
agroquímicos como los herbicidas glifosato, Fenitrotion y Endosulfán?
Basta leer mi nota “Yuyo mentiras y veneno” para saber la respuesta, no hay
registros de los niños nacidos con malformaciones, en la mayoría de las
provincias, el día que haya los resultados van a ser escandalosos. Sabemos de
los 12 casos en Malabrigo y los 13 en San Cristobal, Santa Fe, pero para éste
último dato, genetistas del Ministerio de Salud concluyeron que tuvieron un
origen genético o cromosómico, aunque nadie les cree, a eso llamo “negación de
la evidencia”. Poca gente sabe que es un, disruptor endocrino si se investigara
allí tendrían la respuesta.
Nota: El término disruptor endocrino, sirve para definir a cualquier compuesto
químico, que una vez incorporado a un organismo interfiere con el sistema
endocrino de alguna manera, alterando o interrumpiendo las funciones normales de
este sistema. Es decir afecta el equilibrio hormonal, tanto cualitativa como
cuantitativamente.
Me llamo la atención y asombró la respuesta dada por el productor agropecuario
De Angeli en el reportaje realizado por el programa televisivo La Liga, cuando
le preguntaron sobre los efectos en la salud del herbicida glisofato. Dijo al
respecto (ver video): “El cultivo de la soja transgénica es la mas importante en
la agricultura a nivel mundial. Yo no estoy seguro sobre las enfermedades
humanas que puede ocasionar el glisofato… Dicen que cuando toca la tierra se
desactiva… no se… Uds. tienen que preguntarles a los expertos…. Los insecticidas
en algunos casos son inocuos…”
Creo que el programa lo hizo figurar como un cínico, eso es mérito de los
conductores. Gracias a ése programa mucha gente se enteró de que hay gente
afectada por las fumigaciones, y que a los productores poco les importa, el
cáncer, las malformaciones ,los niños banderilleros , la contaminación del agua,
ni el medio ambiente, su única preocupación es cuanto sube la soja en Chicago y
que el herbicida no encarezca, porque cada año necesitarán más litros para
sostener sus 4×4, la buena vida y sus hijos en la universidad, a costas de la
miseria y la salud de los pocos sobrevivientes del agrocidio perpetrado por el
“soy power” (el poder de la soja).
¿Hay muchos productores con este pensamiento y grado de ignorancia? ¿Ignoran las
consecuencias realmente o no les importa nada? Existen pruebas científicas,
testimonios de la gente, investigaciones de médicos, especialistas en el tema a
nivel mundial y que están al alcance de todos.
Existen, pero la ceguera que tienen ellos como mucha gente cuando les hablás del
tema, es tan grande que para que lograr un grado óptimo de entendimiento y vean
la realidad que abruma, sería necesario que nazcan de nuevo, educación ambiental
y agroecología cada vez se acercan más a una utopía, ver como preparan programas
de Universidad sobre agronegocios y “escuelas” al servicio de ésos intereses,
perfilan un futuro negro para nuestra Pachamama y las futuras generaciones. Como
dice el Dr.Gianfellice “Van a entender tarde y mal..”
¿Vale más la soja y el dinero que una vida humana?
Para los productores de las Petacas, sí, de otra manera no habría banderilleros,
para los pseudoempresarios de Romang, sí, o no habría camalotes quemados, peces
y agua contaminada, para los productores de Ituzaingó Anexo si, o no estaríamos
hablando de “Las Madres”. Las Sociedades Rurales, los medios, los gobernantes y
organismos que deberían velar por la salud, saben y callan. Todo eso es lo que
llamo Agrocidio, y cada uno de ellos es copartícipe, por inacción u omisión.
¿Notas que la gente esta resignada a morir envenenada, ellas o sus hijos, porque
tienen la falsa creencia o las han convencido con astucia, que no se pude hacer
nada contra el poder económico y político de las corporaciones?
Lo que veo es miedo en la gente para denunciar, solo al recorrer algunos pueblos
de Santa Fe, verdaderos feudos, vi lugares donde si hablás te quedas sin
trabajo, te amenazan, te censuran, como lo hizo un medio con una nota que me
realizaron y jamás salió al aire, por aprietes de todo tipo. La soja no requiere
mano de obra, los pocos puestos de trabajo son una bendición en otros rubros,
pero sus dueños o son parientes o dependen de algún productor, todo es una
maraña difícil de explicar, deciden que se publica, que se escucha en la radio,
dentro de poco que se enseña en la escuela. Lo más absurdo fue ver que salen de
compras por el pueblo en los “mosquitos”, esas máquinas son lavadas cual
automóvil, por jóvenes en traje de baño. Vi en Las Palmas, familias sentadas
tomando mate, mientras uno de ellos fumiga a un metro, la soja .Venden o
almacenan agroquímicos en pleno ejido urbano, en escuelas rurales pegado a los
comedores de los chicos, o usan los bidones vacíos para cargar agua, convencidos
que no es veneno. No sé si es ignorancia supina, falsa creencia, o
desconocimiento, pero los han convencido que es “biodegradable”, cuando
descubran la verdad será demasiado tarde.
¿Cómo le hacemos entender que no se resignen, que se unan, no tengan miedo y que
luchen por sus derechos?
Demostrándoles con hechos que se puede, denunciando los atropellos que sufren,
generando la confianza suficiente para que sepan y vean que podes ayudarlos, sin
lucrar como lo hacen muchos, pasando la gorra después de una charla sobre
fumigaciones, hay gente así, cuya única finalidad es lograr un puesto en algún
ministerio y salir en los medios, amebas de los logros de otros. Los políticos
se acercan para tratar de sacar algún rédito, pero poco les importa la salud de
los afectados, la gente no confía en ellos. Explicar, con palabras simples: si
hacés esto, te puede pasar aquello, y que todos somos iguales ante la ley.
¿Existen productos no nocivos para la salud para fumigar la siembra? ¿Cuales son
y por qué crees que no los utilizan los productores?
Si los hay, agroecológicos, o como hacen otros países: combatir las plagas
dañinas con plagas beneficiosas, suplantando los plaguicidas. Son un poco más
caros por eso no los usan y la excusa es que los resultados tardan en verse,
además no hay muchos expertos capaces de investigar y llevar a la práctica este
tipo de métodos y sustancias, aquí el mercado lo dominan las “fábricas del
espanto”.
La rotación de cultivos es indispensable para la fertilidad de los suelos y la
asociación de cultivos, integrando la ganadería con la agricultura los beneficia
mutuamente, los animales juegan un papel importante al cerrar los ciclos de
nutrientes. Respetar el entorno natural y producir alimentos de calidad, poco
les importa, la soja no se consume, se exporta.
Dices que se está cometiendo un genocidio y agrocidio. Que enorme paradoja,
ciudadanos argentinos carecen de derechos humanos en un país que se jacta de
hacerlos valer… ¿Puedes explicarnos porque lo relacionas con el genocidio y a
que llamas agrocidio?
La gente habla de Derechos Humanos cuando le conviene, hoy la discusión
amarillista y estéril es la pena de muerte. Un genocidio es un exterminio
sistemático de una raza, Agrocidio en latín quiere decir campo “agri” y caedere
“matar, por ende un agrocidio es un exterminio pero del agro, del agricultor,
del verdadero campo, la soja no es campo. El campo de mi niñez era ver a la
gente prepararse para juntar algodón, batata y criar animales. Ordeñar la vaca y
ahí mismo tomar un vaso de leche, infaltable en el paisaje de mi provincia. Hoy
eso es solo un recuerdo.
¿Qué opinión te merece el logro de las “Madres de Ituzaingó” de Córdoba, quienes
tienen a sus hijos enfermos y recurrieron a la justicia la cual prohibió fumigar
con agrotóxicos?
Magnifico, ejemplar, e inconmensurable. Solas sin ninguna ONG de esas que
abundan dando “apoyo” pero no escriben una nota, un petitorio ni un amparo, pero
aparecen en los medios apoyando para figurar. Solas empezaron en una verdulería,
recibiendo amenazas, juntando monedas y realizando rifas para poder viajar a
Buenos Aires a que las escuchen. Cada una de ellas con un hijo enfermo por los
agrotóxicos, solo tengo palabras de admiración y respeto hacia ellas, MADRES con
mayúsculas, MADRES CORAJE, demostraron que SE PUEDE.
¿Consideras que la Justicia argentina está cumpliendo su función como
corresponde ante las denuncias y pruebas que presentan los ciudadanos?
No, considero que no. Ante una noticia de un delito ambiental, así fuere a
través de un medio, la justicia tiene que actuar “de oficio”, y no lo hace, las
denuncias de desmontes, desvío de cursos de agua, fumigaciones sobre poblaciones
se saben, pero no se hace nada, cuando se denuncia ante la autoridad competente
, mandan una inspección a los 15 días o un allanamiento a los 20 días, si tenés
suerte y no hay feria judicial, para entonces toda la evidencia está perdida. Lo
expeditivo cuando debería serlo, no lo es, y la justicia tortuga no sirve. No se
hacen análisis de agua, de enfermos, de nada. Hablo de casos que me tocó vivir ,
no de la justicia en general, ya que hay excepciones.
¿Se puede recurrir a la Justicia internacional en caso que la nacional no se
ocupe como debiera del tema?
Si, pero es preciso antes de acudir a un organismo o tribunal Internacional,
utilizar los recursos disponibles en el derecho interno como medio eficaz y
suficiente de reparar la queja, pero me pregunto: ¿es realmente eficaz una
justicia que mira para otro lado cuando le exigís que recategorice el glifosato?
¿es suficiente la justicia cuando solo prohíbe fumigar en un radio de 500 mts
cercano al ejido urbano? o es solo un parche momentáneo, hasta que se calmen los
ánimos, después todo sigue igual. Soluciones estructurales no hay,
desconocimiento e ignorancia sobre temas ambientales si, y poco ánimo de
investigar, porque el velo a descubrir puede ser muy escandaloso.
¿Las empresas te han realizado algún tipo de denuncia sobre lo que expones
públicamente?
No, su evidencia maquillada caería ante la evidencia empírica que estamos
denunciando, además tendrían que hacerlo al por mayor, ya que para desgracia de
ellos no soy la única.
¿Sufres de amenazas?
Si, a través de mi web, verbales o usan a terceros para hacérmelas llegar,
típico de cobardes. No solo de particulares, los que no me sorprenden, si me
molestó, y mucho, el “apriete“ de un funcionario público, pero como bien decía
Quevedo: “Donde no hay justicia es peligroso tener razón, ya que los imbéciles
son mayoría”, a lo que quiero agregarle: los ignaros también.
¿Cuál pretende ser tu legado de vida?
Lo resume una frase de un escritor que admiro, Dostoievski : “El secreto de la
existencia humana está no sólo en vivir, sino también en saber para qué se
vive”.
Un mensaje a la sociedad para que tome conciencia y sea solidaria con esta causa
El mensaje ya lo dió en 1855, el primer ecologista: el jefe Noah Sealth de la
tribu Pieles Rojas. Es el prólogo en mi nota “Pachamama Madre Tierra te siguen
contaminando”:
“Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros
abuelos, a fin de que sepan respetarla. La tierra no pertenece al hombre; el
hombre pertenece a la tierra. Todo va enlazado. Todo lo que le ocurra a la
tierra, les ocurrirá a los hijos de esta tierra. El hombre no ha tejido la trama
de la vida; él es sólo un hilo. Todo lo que le haga a la trama, se lo hará
asimismo”.
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fuente: http://bahianoticias.com |
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31/03/2009 |
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