® Inicio | Quiénes Somos? Contáctenos  

Inicio | Santerías Dietéticas | Info - TerapiasPrácticas Gacetillas y Talleres Boletín Semanal Terapeutas Comercios | Ayuda | Contáctenos

Nosotros los que hacemos "Armonizando Rosario", nos sentimos orgullosos de poder brindarle este servicio. -                                 

 

Tendrás todas las semanas Información en tu correo

 
 

 

 
 
   
Armonizando Rosario >  Gotas de amor para el Alma

La atracción de Suzannah hacia el hombre de San Francisco 2ª parte

 

 Es obvio que cada una de las mujeres de quienes hemos hablado encontró un hombre que le presentaba la clase de desafío que ella ya había conocido y que, por consiguiente, era alguien con quien podía sentirse cómoda, sentirse ella misma, pero es importante entender que ninguna de estas mujeres reconoció lo que la atraía. De haber existido esa comprensión, también habría habido una elección más consciente respecto de entrar o no en una situación que constituía tal desafío. Muchas veces creemos que nos atraen cualidades que parecen ser lo opuesto a las que poseían nuestros padres. Arleen, por ejemplo, al verse atraída por un hombre bisexual mucho más joven que ella, de contextura menuda y nada agresivo físicamente hacia ella, sintió conscientemente que estaría a salvo con un hombre que, casi con certeza, no repetiría el patrón de violencia de su padre. Pero la lucha menos consciente por convertirlo en lo que no era, por permanecer en una situación que desde el comienzo obviamente no satisfaría su necesidad de amor y seguridad, fue el elemento incitante en el desarrollo de una relación con él, y eso hizo que le resultara tan difícil abandonar a Ellis y al desafío que él representaba.

Más tortuoso aun, pero igualmente común, es lo ocurrido entre Mary, la estudiante de arte, y su misógino violento. En su primera conversación estuvieron presentes todos los indicios acerca de quién era él y de su forma de sentir, pero la necesidad de Mary de aceptar el desafío que él representaba era tan grande que, en lugar de verlo como peligrosamente irascible y agresivo, lo percibió como una víctima indefensa que necesitaba comprensión. Yo me atrevería a suponer que no todas las mujeres que conocieran a ese hombre lo verían así. La mayoría trataría de apartarse de él y de sus actitudes, pero Mary distorsionó lo que veía, debido a la intensidad de su impulso de relacionarse con ese hombre y con todo lo que él representaba. .

Una vez iniciadas, ¿por qué resulta tan difícil poner fin a estas relaciones, dejar a esa persona que nos está arrastrando por todos los pasos dolorosos de esa danza destructiva? Hay una regla empírica que dice así: cuanto más difícil es poner fin a una relación que es mala para nosotros, más elementos de nuestra lucha infantil contiene. Cuando amamos demasiado, es porque tratamos de vencer los viejos miedos, enojos, frustraciones y dolores de la niñez, y darse por vencido es renunciar a una valiosísima oportunidad de encontrar alivio y de rectificar lo que hemos hecho mal.

Fuente : Women Who Love Too Much by Robin Norwood

14/12/2009

   
Historias Librerías 
Música Vida Sana 
Enseñanzas El Agua
Experiencias Predictivas
Cocina Natural Oportunidades
Guía  de Empleo Otras Web
Eventos  Eventos Gratis
Rumores Bélicos Niños Índigos
Noticias Rápidas Contaminación
Prog. de Radio Solos y Solas
Folcklore C. Comercial

PUBLICIDAD

 
Notas de Interés
 
 
 
 
 
 
  Optimizado para 1024x860 © Copyright 2004 " ARMONIZANDO ROSARIO" ®  webmaster@armonizandorosario.com.ar