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Con 3,5 metros de
diámetro, será el mayor telescopio reflector en el espacio.
El nuevo observatorio espacial Herschel, de la Agencia Espacial
Europea (ESA), será incluso más grande que el Hubble, de la NASA.
Sin duda, el gran astrónomo del siglo XXVIII, William Herschel,
habría quedado estupefacto si hubiera podido observar a la
"maravilla plateada" que lleva su nombre.
La ESA ha estado trabajando en el diseño y construcción del
Herschel durante más de 20 años.
"El espejo es una pieza enorme de hardware", afirma Thomas
Passvogel, gerente del programa del observatorio Herschel.
"Es un espejo de cerámica, la pieza más grande de carburo de
silicio que se ha construido".
"Es muy resistente, pero mucho, mucho más ligero que el vidrio y
su rendimiento es excelente" agrega el científico.
Esta semana, el observatorio será transportado al centro espacial
europeo de Kourou en la Guayana Francesa.
Una vez allí, será lanzado a órbita a bordo del cohete Ariane.
Formación de galaxias
El Herschel estudiará la formación de estrellas
y galaxias. | El
observatorio será ubicado a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra,
para brindar un "nuevo y fascinante panorama del universo".
"Para ponerlo de manera simple, el Herschel nos ayudará a
entender mejor cómo se formaron y evolucionaron las estrellas y
galaxias", dijo a la BBC Goran Pilbratt, uno de los científicos de
la misión Herschel.
A diferencia del Hubble, que está sintonizado para ver el cosmos
en la misma luz que es visible a nuestros ojos, el Herschel será el
primer observatorio que cubrirá completamente el infrarrojo lejano y
longitudes de onda submilimétricas.
Esto le permitirá observar objetos más allá del polvo cósmico que
esparcen las longitudes de onda visibles del Hubble.
Podrá mirar lugares y objetos helados realmente lejanos en el
universo, desde el nacimiento de nuevas estrellas hasta los cometas
helados que están mucho más allá de nuestro sistema solar.
Tal como explican los científicos, muchos de estos objetivos son
extremadamente fríos (entre -260 y -223 grados centígrados) y para
que el observatorio pueda registrarlos se requiere que éste logre un
estado mucho más frío aún.
Termo gigante
Para ello se requiere el uso de un criostato, que es una especie
de recipiente de termo gigante.
El Herschel podrá con un criostato observar
objetos distantes y muy fríos. | Cuando
éste se llena con más de 2.000 litros de helio líquido, se logra
sumergir los instrumentos científicos del observatorio en un estado
de profundo enfriamiento.
Más cerca de la Tierra, el Herschel también podrá estudiar bolas
de hielo, polvo y roca (como cometas) que orbitan nuestro Sol más
allá de Neptuno.
La naturaleza de estos objetos "primitivos" es importante porque
está relacionada con la historia del surgimiento de nuestro sistema
solar.
Además el Herschel permitirá ver dentro de las nubes de gas y
polvo que han dado lugar a las estrellas de la Vía Láctea. Y con
esto se podrán observar las condiciones "dentro del útero" del
universo.
Tal como explican los científicos, el estudio de estos eventos
embrionarios ofrecerá nueva información sobre los comienzos del
sistema solar hace 4.500 millones de años.
Formación prolífica
Otro objetivo clave de las investigaciones del Herschel serán las
galaxias que prosperaron cuando el universo tenía casi la mitad de
su edad actual.
Fue un período en la historia cósmica cuando se cree que fue muy
prolífica la formación de estrellas.
Tal como afirma el profesor Matt Griffin, a cargo de uno de los
tres instrumentos del observatorio "no se trata de que el Herschel
estudie estrellas o galaxias maduras".
"Se trata realmente de estudiar los procesos con los cuales éstas
fueron creadas".
"Sabemos muy poco sobre esto y necesitamos entenderlo para poder
tener una imagen de cómo se formó el universo en que vivimos hoy
desde sus primeras etapas después del Big Bang".
Acompañando al Herschel a bordo del cohete Ariane también irá el
telescopio Planck, que también será ubicado en el llamado Punto
Lagrange 2.
Algunos expertos han criticado la estrategia de enviarlos juntos,
porque con un costo de 1.700 millones de euros, si el cohete llegara
a fallar se perderían ambas misiones.
El Herschel será el telescopio reflector más grande
que existe ahora.
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