"No vamos a convivir con una Corea del Norte nuclear" declaró el
asistente de la Secretaría de Estado, Christopher Hill.
Añadió que Pyongyang "podía tener armas nucleares o tener un
futuro, pero no ambos", añadió.
El funcionario estadounidense, que no especifico cuál sería la
respuesta de EE.UU. si las pruebas se realizaban, hizo llegar ese
mensaje a través de la misión norcoreana en las Naciones Unidas
(ONU).
Hill es el representante de EE.UU. en las negociaciones de los
seis sobre el programa nuclear de Corea del Norte, agrupación que
incluye a China, Japón, Rusia, Estados Unidos, Corea del Sur y Corea
del Norte.
El asistente de la Secretaría de Estado también manifestó su
deseo de lograr que otros países apoyen su posición.
Pero como indicó el embajador estadounidense ante la ONU, John
Bolton, todavía existía división con respecto al tema.
Inaceptable
Sin
embargo, Rusia y Corea del Sur indicaron que los planes de Corea del
Norte eran inaceptables.
Los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países, Sergei
Lavrov y Ban Ki Moon, estuvieron de acuerdo al expresar, durante una
conversación telefónica que sostuvieron, que una prueba nuclear
agravaría más la situación.