|
Hola querido navegante:
Hoy quiero invitarte a reflexionar sobre nuestro lado oscuro, ese que
nos duele y queremos ocultar a toda costa.
Personalmente en mi camino como coach ontológico tiendo a trabajar con
la liviandad, la risa, la alegría, y el espíritu de juego en nuestra
vida diaria.
Me encanta abordar los sueños, los
proyectos, el mañana. Sin embargo a medida que trabajo con diferentes
personas he podido observar la
necesidad de tocar y quedarnos un tiempo, el que sea necesario con sus
más profundos dolores, para poder renacer luego como el ave fénix.
Últimamente he reflexionado mucho en esta cuestión en parte gracias a
Fernando Limido, coach ontológico y compañero en la vida a quien respeto
y admiro por su calidad profesional y humana.
De él he aprendido a mirar donde ponemos la energía las personas y qué
cuestiones son necesarias transitar para conectarnos con nuestro más
profundo poder.
Personalmente he podido ver que muchas personas buscan resultados reales
y definitivos con acciones o recetas que se parece a colocar una curita
sobre una herida de cañon ¡¡ no alcanza !! No basta, sirve solo
parcialmente.
De este tipo de soluciones abundan los “cursos de autoestima” de
“liderazgo”, de “comunicación eficaz” donde generalmente aprendemos
técnicas, posibles respuestas a situaciones etc.
No digo que esto sea en si mismo “malo”, sino que muchas veces estas
técnicas, recetas o abordajes luego no pueden sostenerse en la vida
diaria porque todavía no contamos con la suficiente fortaleza interna y
real para bancarnoslas.
Por ejemplo, podemos aprender en un curso de comunicación que decir que
NO ante algunos pedidos o propuestas de otros tiene que ver con nuestro
límite personal, con nuestra dignidad y con nuestra imagen pública
pero…¿como hacemos para decir “ NO ” genuinamente a un pedido de
otros si por ejemplo siento en lo más profundo de mí que si me niego voy
a perder algo, o van a dejar de amarme? ¿ cómo hacerlo si en algún
momento de mi vida decir que NO me puso en un riesgo físico o emocional
y eso está gravado a fuego en mí?
También he podido observar que algunas personas se llenan de esos “
aprendizajes ” ( que no son reales porque no se ha generado una
transformación interna ) y se inventan una coraza que se ponen cada
mañana y desde ahí andan por la vida aplicando “modelos de interacción”.
Es así que muchas veces, sobre todo en las empresas, vemos estos
personajes que a cada encuentro con otra persona, la “ diagnostican” y
le aplican el “ estilo de comunicación” o “ de liderazgo” o de “
negociación” que ellos creen que es necesario perdiéndose la magia, el
misterio y el verdadero contacto que puede surgir en cada encuentro con
las situaciones de la vida o con otro ser humano.
Lic. Andrea Navas
|