| Extracción del Libro |
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El Anuncio Conocí el caso de una mujer que fué a visitar a su tío enfermo en sala de Terapia Intensiva, el enfermo se recuperaba favorablemente, le dió un beso y se despidió, al llegar a la puerta se dió vuelta saludándolo con la mano y expresó: -¡Hasta mañana Lolo! -, pero además del enfermo parado en la cabecera del lado izquierdo, se encontraba su esposo, sobrino directo del paciente, que había fallecido hace 15 años, mirándolo con una sonrisa dulce, levantó su mano derecha indicando con el índice y la cabeza que no sería "hasta mañana". Teresa salió a la sala de espera llorando, y todos los que estábamos ahí para ver al enfermo le preguntamos qué le sucedía, sin obtener respuesta. Esa noche el tío falleció de una embolia pulmonar. Después, en el velatorio, contó lo que le había sucedido y no quiso decir, para no alarmar ni angustiar a nadie por una supuesta "locura de ella". Es de notar cómo a pesar de las pruebas que tenemos día a día, nos resistimos a confiar plenamente, inclusive en nuestras propias experiencias. Jesús nos dice: "Ama a tu prójimo como a tí mismo", creo que podemos decir también "Confía en tu prójimo como en tí mismo", el confiar está relacionado con la certeza y seguridad, y todo ello con la fé, que aún nos falta, pero no desesperemos, ...¡estamos en camino!. |